Desde la Avenida de Tolosa

La torre inclinada de Pisa

Por Adolfo Roldán - Viernes, 17 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

La consejera de Educación Cristina Uriarte llegó el miércoles al Parlamento Vasco con el buzo manchado de yeso y las manos agrietadas por el cemento. Desde aquel 6 de diciembre de 2016 en que se hizo público el Informe PISA 2015, con tan nefastos resultados para Euskadi, no hemos parado de criticar o mirar de reojo a la consejera. ¿Qué diagnóstico se había hecho de las calificaciones? y, sobre todo, ¿qué medidas se iban a tomar para enderezar nuestra propia Torre de Pisa? El campanario, ubicado en la Plaza del Duomo, obra de Bonanno Pisano y Tommasso di Andrea Pissano, se tardó en construir 177 años, tiene una altura de 55,7 metros, y una inclinación de 4º. Nuestra torre educativa se torció el pasado 6 de diciembre cuando los colegiales vascos pasaron de copar los primeros puestos del Estado en anteriores Informes PISA a situarnos en el furgón de cola. Uriarte prefirió no pronunciarse, escuchar a los educadores, sacar conclusiones y plantear unas medidas que enderecen la torre. No ha perdido el tiempo. Según destacó en la Cámara Vasca, el 19 de diciembre realizó un encuentro con los agentes educativos en el que se trató las evaluaciones en su conjunto. En enero se reunió con todos los centros que participaron en PISA 2015, facilitándoles los resultados. El objetivo es hacer un diagnóstico que permita adoptar soluciones eficaces. Es evidente que no hay una única causa de lo ocurrido. Es muy posible incluso que los cambios metodológicos introducidos por la OCDE en PISA 2015 puedan explicar las extrañas calificaciones. Mientras tanto, se está trabajando en la base de la torre. Me refiero a las aulas, mejorando el desarrollo educativo, y aumentando el número de horas en Ciencias de la Naturaleza un 71% respecto a 2004. Se está perfeccionando el proceso de comprensión lectora, con un Plan Lector en cada centro. Finalmente se atenderá la formación del profesorado con el apoyo de las tres universidades vascas. La torre se ha inclinado, es hora de apoyar a Educación, escuchar a todos y seguir manos a la obra.