La peor racha

Trayectoria la Real encadena por primera vez esta campaña dos derrotas seguidas;hasta ayer, a un duelo perdido le seguía siempre otro ganado

Marco Rodrigo - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Tocaba confiar ayer en la victoria de la Real en Mendizorroza. Los precedentes de la actual campaña invitaban a ello. Y es que, hasta el pasado derbi contra el Athletic, el equipo txuri-urdin siempre había respondido a las derrotas ganando el siguiente partido. Así lo hizo hasta en ocho ocasiones, después de que al 0-3 de la primera jornada contra el Real Madrid en Anoeta le siguiera el 0-2 de la segunda en El Sadar contra Osasuna. Los de Eusebio habían demostrado siempre su capacidad para sobreponerse a los golpes sufridos, pero la prueba vivida en Vitoria terminó resultando demasiado dura. El equipo acudió a la capital vitoriana sin la columna vertebral de su once de gala, al estar ausentes Iñigo Martínez, Illarramendi, Zurutuza y Willian José. La derrota encajada acabó con la significativa estadística, y además sume a los guipuzcoanos en su peor racha de la temporada.

Una Liga es muy larga, y una serie de dos malos encuentros no suele suponer una muestra demasiado importante. Que a mediados de marzo dos derrotas consecutivas supongan el peor bache de la campaña resulta positivo, pero conviene subrayar también que los dos últimos derbis han deparado el mayor agujero de puntos perdidos del actual torneo. La Real no había encadenado aún dos partidos perdidos, una estadística que además se produce justo antes de quince días de parón. El valor de la interrupción puede interpretarse desde dos prismas. El negativo dice que estas dos semanas se van a hacer largas tras la derrota de Mendizorroza. Pero van a suponer también un tiempo precioso para recuperar efectivos.

Completado el análisis estadístico de la situación actual, el de las sensaciones no resulta tan negativo. La Real no entró mal en el encuentro de ayer. De hecho, lo hizo mejor que en otras tardes que se han saldado con triunfo. Pero los detalles del fútbol se aliaron esta vez en su contra. No puede disociarse la actuación txuri-urdin de la plaga de ausencias que sufrió ayer el cuadro de Eusebio. Su comportamiento colectivo fue bueno de inicio, pero se echaron de menos sus mejores individualidades para solventar situaciones ventajosas que con el juego consiguieron generarse. Además, un desajuste en la presión, con Granero llegando tarde a presionar a Théo, dio pie a la acción del 1-0.

Ante este Alavés, nadar a contracorriente resulta muy complicado. El panorama en la segunda mitad no era muy halagüeño incluso antes de la ridícula expulsión de Granero, que terminó de complicarlo todo. Con diez y atacando a un rival replegado y cómodo, empatar nunca fue una posibilidad real. Habrá que ganar al Leganés...