Desde la Avenida de Tolosa

Prejubilada a los 60

Por Adolfo Roldán - Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

la Unión Europea cumplirá el próximo sábado, 25 de marzo, su 60 aniversario en un ambiente de crisis aguda que preludia su posible prejubilación, o incluso despido forzoso. Los líderes de los Veintisiete aprovecharán las calendas del Tratado de Roma (25 de marzo de 1957) para enviar un mensaje de optimismo y de futuro a pesar de los nubarrones que se ciernen sobre la organización, que le empujan a transformarse para sobrevivir en una “Europa a dos velocidades”. La radiografía de la Unión Europea muestra un cuerpo achacoso, desorientado, al que muchos de sus más conspicuos colaboradores quieren prejubilar e ingresar en un asilo. Gran Bretaña ha puesto en marcha el brexit, mirado con deseo por sectores cada vez más influyentes de otros estados europeos. Los partidos populistas y de extrema derecha, con importantes éxitos electorales, están provocando un cambio de mentalidad en países como Hungría, Polonia, Finlandia, Eslovaquia, Dinamarca, Francia, Países Bajos y Austria. Al mismo tiempo, el apoyo de los 510 millones de europeos ha caído 17 puntos con respecto a los índices de confianza que otorgaban diez años antes. Las instituciones europeas y su control implacable de la política económica, sus férreas recomendaciones y el pacto fiscal ha generado un enorme malestar en la ciudadanía europea que nota en sus bolsillos un empeoramiento de las condiciones de vida, aumento de la desigualdad, de la precariedad en el empleo, descenso del poder adquisitivo, desahucios, inseguridad, y todo ello acrecentado por los problemas de la inmigración. Es preciso que Europa aproveche este 60 aniversario para repensar su futuro y escuchar a sus verdaderos protagonistas: los ciudadanos y los pueblos. El filósofo y sociólogo alemán Jünger Habermas, en su libroHistoria y crítica de la opinión pública (1962) ya avanzó la crisis de la UE y la manipulación de la opinión pública desde el poder. Su recomendación es recobrar una democracia auténtica y devolver el poder al pueblo soberano.