“Europa siempre ha sido racista”

Elina Hirvonen retrata el auge de la xenofobia en Finlandia en el documental ‘Boiling Point’

Juan G. Andrés Ruben Plaza - Jueves, 6 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:12h.

Donostia - El auge de la xenofobia en Europa, el miedo al diferente, la solidaridad y la fuerza del diálogo como solución a los conflictos son algunas de las cuestiones que aborda Boiling Point (2016), documental que su directora, la finlandesa Elina Hirvonen, presentará hoy a las 19.00 horas en el Victoria Eugenia durante la penúltima jornada del Festival de Cine y Derechos Humanos.

En el plazo récord de un año, la cineasta y escritora preparó, rodó y montó una película que sintió la necesidad de hacer ante los “cambios acelerados” que atraviesa hoy Finlandia: el aumento del racismo, la llegada de los refugiados y las manifestaciones de un signo u otro saltaron al “debate público” en una situación “similar” pero “más grave” que la que el país vivió en los años 90 con la entrada de inmigrantes procedentes de Somalia.

El filme recoge los airados testimonios de miembros de Finlandia Primero y la Liga de Defensa Finlandesa, organizaciones que promulgan el odio hacia los refugiados, y contrapone esas imágenes al discurso de activistas y personas que defienden los derechos humanos y se manifiestan en contra de los colectivos racistas.

“Decidí hacer el documental como reacción, más que para comprender la situación, para mostrar los cambios que están provocando el odio y el miedo”, aseguró la realizadora, que extrapoló el sentimiento xenófobo de Finlandia al de otros países como Francia, Reino Unido o Alemania. “Este no es un problema nuevo porque Europa siempre ha sido racista, pero las tendencias que antes estaban ocultas, ahora se expresan de modo más abierto. La xenofobia parece hoy algo más aceptado y mainstream”, opinó.

El mayor hallazgo de Boiling Point es la elección de sus personajes principales, a quienes Hirvonen no conocía de antemano. Ahora bien. Tenía claro que debían ser hombres y mujeres “de distintos orígenes” y cuyos discursos sirvieran para que el público se identificara con ellos en un sentido u otro. Entre otros, la pantalla alterna los testimonios de un activista somalí que “representa el símbolo de una lucha tranquila”, un periodista del movimiento favorable a cerrar las fronteras, una familia iraquí que ha huido de la asfixiante violencia de su país y una profesora jubilada que invierte “tiempo y energía” en educar a los refugiados.

Pero sobre todo, llama la atención la relación entre dos hombres, un joven profesor especializado en la historia del fascismo y un veterano empresario conservador que, desde hace años, utilizan su visita a la sauna de los viernes para hablar sobre sus distintas y opuestas formas de ver la vida. “Algunos me han acusado de ser demasiado optimista pero no hay otra opción: cuando finaliza el diálogo comienza la violencia, y Oula y Tapio han decidido respetarse pese a tener un fuerte desencuentro”, explica la directora finlandesa.

En su opinión, los partidos tradicionales han dejado “un hueco” que los partidos populistas, también en auge en toda Europa, han aprovechado para “erigirse en salvadores” de los núcleos más desfavorecidos de la población, que terminan responsabilizando a la inmigración del desempleo y de prácticamente todos los males. Al reflejar las temibles tesis de las fuerzas racistas de Finlandia, la directora ha descubierto parte de un país que desconocía: “Muchas veces uno prefiere no saber, pero es importante sacar a la luz estas cosas”.

Elina Hirvonen ha planteado su película en forma de collage, “no para decirle al espectador qué pensar, sino para que piense por sí mismo y saque sus conclusiones”. Pese al tono de tristeza que domina el documental, este finaliza con un guiño a la “esperanza” gracias al enorme “potencial” que tiene el diálogo. “Si Europa se recuperó tras la II Guerra Mundial y creó la sociedad del bienestar, no tengo dudas de que saldremos adelante”, confió.

Más proyecciones Previamente, a las 16.30 horas, tendrá lugar la proyección de La cazadora del águila (2016), una producción estadounidense de Otto Bell sobre una adolescente de Mongolia que lucha contra una tradición kazaja que mantiene una especial relación con las águilas reales, a las que crían desde pequeñas y preparan para la caza, en un oficio reservado siempre a los hombres. El último pase de la jornada, a las 22.30, será Noma, cinta sudafricana dirigida por Pablo Pinedo Bóveda y protagonizada por una mujer negra que representa a una gran parte de la juventud sudafricana post-apartheid, que sobrevive como puede con un empleo precario.

Hoy Jueves‘La cazadora del águila’. (Estados Unidos, 2016), de Otto Bell (16.30). Una adolescente lucha contra una tradición kazaja que consiste en adiestrar a las águilas reales para la caza en un oficio solo reservado al hombre.

‘Boiling point/Kiehumispiste’. (Finlandia, 2017), de Elina Hirvonen (19.00). Documental sobre el auge del racismo en Finlandia.

‘Noma’. (Sudáfrica, 2016), de Pablo Pinedo Bóveda (22.30). Noma es una joven mujer negra que representa a una gran parte de la juventud sudafricana post-apartheid: sobrevive como puede con un empleo precario con el que paga el alquiler de una chabola en los suburbios de Ciudad del Cabo.