Mendoza, el Cervantes que cumple con Hacienda

El escritor catalán recuerda que su primera lectura del Quijote fue un “bálsamo”

Viernes, 21 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:13h.

madrid- “Montoro me deja tranquilo porque cumplo como el mejor”, aseguró ayer un muy sonriente Eduardo Mendoza tras la ceremonia en la que recibió el Premio Cervantes 2016 de manos de Felipe de Borbón y en la que procuró “que no se durmieran todos”. Así lo explicó en la recepción posterior a la ceremonia de una forma distendida, que recordó que en el pasado Hacienda le “pilló” en dos “despistes” sin que haya querido “nunca defraudar” a las arcas públicas: “Hay que pagar impuestos”, recalcó.

Huyendo de esas conferencias “serias” que adormecen al público, en opinión de Eduardo Mendoza, el escritor optó por un tono en consonancia con lo que decidió hace años para sus intervenciones públicas: empezar a contar chistes para que, al menos, la mitad de los asistentes no se echara una cabezada.

En la parte seria de su intervención reconoció que “vivimos tiempos confusos e inciertos”, y no en lo que se refiere a la política y a la economía donde siempre son así “porque somos una especia atolondrada y agresiva, y quizá mala” sino en lo que atañe al cambio radical que afecta al conocimiento de la cultura y a las relaciones humanas. De su primer su primer contacto con Cervantes, en unos años en los que la figura de don Quijote “había sido secuestrada por la retórica oficial para convertirla en el arquetipo de nuestra raza y el adalid de un imperio de fanfarria y cartón piedra”, ha recordado Mendoza, la lectura del Quijote “fue un bálsamo y una revelación”. - Efe