La miopía de Esperanza Aguirre

Viernes, 21 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

El que no haya sido imputado, o no haya declarado como testigo, ante un juez por casos de corrupción, que tire la primera piedra. Si pronunciásemos esta frase en la sede del Partido Popular apenas veríamos volar proyectiles. Y cada día menos. Ayer le tocó su paseo por el juzgado a Esperanza Aguirre, como testigo en la trama Gürtel, conmocionada por la últimas detenciones. A cualquier buen gestor se le puede colar una oveja negra en el rebaño, pero cuando todas son como el tizón, convendría que se revisase la vista.

El director de La Razón, Francisco Marhuenda, junto con el presidente del rotativo, Mauricio Casals, han sido imputados por presuntos delitos de coacción, intimidación y pertenencia a organización criminal. Se presume que quisieron presionar a Cristina Cifuentes para que no denunciara los asuntos turbios del Canal de Isabel II. El periodista deber ser cronista de la actualidad y no formar parte de ella. Para el rotativo resultará difícil informar sobre los corruptos cuando los de casa están en su bando.

La primera piedra de toque en la guerra por llegar a la Secretaría General de los socialistas está en los avales a presentar. Cada candidato necesita la firma del 5% de los afiliados y, aunque no es decisivo, en esta carrera el que posea mayor representación partirá con cierta ventaja para llegar a la meta. Los dos principales candidatos, Pedro Sánchez y Susana Díaz, se han lanzado a conseguir el mayor número posible. El tercero en discordia, Patxi López, convidado de piedra por el momento, se conforma con el mínimo.