Desde la Avenida de Tolosa

Vocento se inquieta

Por Adolfo Roldán - Jueves, 18 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:13h.

la derecha mediática no le ha gustado el informe de la UCO sobre los indicios de prevaricación y cohecho contra Cristina Cifuentes. Por eso, ayer salieron en tromba desautorizando a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en portadas, editoriales, crónicas y artículos de opinión. El director de orquesta fue Vocento, a través de sus tres principales rotativos, que prácticamente coincidían en el titular principal de portada. ABC señalaba: “Varapalo del juez y la Fiscalía a la UCO al desautorizar sus acusaciones a Cifuentes”. Pero el varapalo no era exclusivo del juez, también lo esgrimía el director del rotativo monárquico, Bieito Rubido, en su artículo: “La democracia española está siendo erosionada a golpe de informes policiales a medio hacer, que de manera estratégica se filtran para enrarecer más el ambiente”. Y por si no fuera suficiente, también golpeaba con su editorial La UCO tiene que dar explicaciones, en que exigía “un respeto escrupuloso a la presunción de inocencia”. Esa que se olvida en el caso Altsasu y en otros cuantos más. Pero no solo ABC arremetía contra la UCO, también lo hacían sus dos hermanos menores afincados en Euskadi. Tanto El Correo, como El Diario Vasco, titulaban: “El juez desautoriza a la Guardia Civil por vincular a Cifuentes con la trama Púnica”. No son los únicos a los que no les gustó la investigación de la UCO; tampoco a OK Diario, el digital de Eduardo Inda, que deslizaba la teoría de la conspiración. En ESdiario, de Antonio Martín Beaumont, se decía que “resulta curioso que se filtre el chusco informe justo cuando Podemos presenta una moción de censura contra Cifuentes”. También metieron la misma cuchara, Victoria Prego en El Independiente, Carlos Herrera en la Cope y Pablo Molina en Libertad Digital. Todos con idéntica sinfonía. La rabia es que el fuego cruzado no ha surtido efecto, porque ayer la UCO presentó un segundo informe ratificando sus sospechas sobre Cifuentes. ¡Qué país, Miquelarena! Cualquier día de estos, aplican la ley mordaza a la Guardia Civil.