Willian José | delantero de la real sociedad

“Tengo claros mis dos objetivos: jugar en Europa con la Real e ir al Mundial de Rusia con Brasil”

En noviembre cumplirá 26 años, dato que contrasta con la multitud de camisetas que ha defendido. Willian José asegura que con la que mejor nivel ha dado es la txuri-urdin

Marco Rodrigo - Viernes, 19 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:13h.

donostia- Llueve con fuerza en Zubieta y la temperatura es baja, pero Willian José recibe a NOTICIAS DE GIPUZKOA en manga corta, en el graderío del José Luis Orbegozo. Ya le queda poco para pasar las vacaciones en su Porto Calvo natal, un municipio de 25.000 habitantes en el estado brasileño de Alagoas, al norte del país. “Está en el interior, pero a solo 20 minutos de la playa. Y allí ahora hace muy buen tiempo. Mucho calor”. Antes tocará marcharse con la satisfacción del deber cumplido, con Balaídos como última estación intermedia.

Lo primero es lo primero. ¿Qué tal se encuentra?

-Estoy bien, recuperado ya de mi última lesión. A nivel físico, no tengo ningún problema.

¿Es cierto que nunca había sufrido una rotura fibrilar?

-Sí, así es. La de Cornellà fue la primera. He tenido mis lesiones, pero nunca a nivel muscular.

Usted y Rulli habían sido los únicos titulares en todos los partidos de enero...

-Sí. Y después vinieron los 90 minutos de Anoeta contra Osasuna, con el césped muy pesado. Tuvimos muchos partidos consecutivos y me lesioné en el campo del Espanyol. Es normal. Pero ya pasó. Tampoco le quiero dar más vueltas.

Explíqueme, al menos, qué sintió al ver que sus isquiotibiales decían “basta”.

-Yo no sabía lo que era eso. No sabía lo que era una rotura fibrilar. Y a ello se le unió que la lesión fue de grado tres, muy grave. Supongo que todo se me juntó, y que por eso pensaría lo que pensé. Me preocupé mucho. Creía que se trataba de algo más importante de lo que resultó. Pero, al final, estuve menos de dos meses de baja.

Tres semanas después del regreso, otra lesión muscular en Mestalla. ¿Tuvo algo que ver con la anterior?

-No, no. Esa fue en otra zona, en el cuádriceps. Una semana antes del partido de Valencia, a cuatro días de recibir al Deportivo en Anoeta empecé a sentir la molestia. Podía entrenarme con normalidad, pero sentía dolor al disparar a puerta. Aguanté y seguí adelante, pero durante el encuentro de Mestalla ya no podía más.

Se le vio algo falto en los partidos que jugó entre lesión y lesión. Pero contra el Málaga firmó una de sus mejores actuaciones. ¿Coincide?

-Sí, estoy de acuerdo. Fue uno de mis mejores partidos de la temporada. Solo me faltó el gol. Lo intenté y tuve ocasiones, pero no pudo ser. Me dio pena por la afición, ya que se vivió un ambiente muy bonito, que me motivó mucho.

¿Le recordó al de su primera vez en Anoeta?

-El año en el que la Real terminó cuarta, en la penúltima jornada, yo estaba en el Castilla y Mourinho me trajo convocado a aquel empate a tres. No llegué a jugar, pero sí que percibí un gran ambiente. Lo que pasa es que, quizás porque lo disfruté desde el campo, el del domingo contra el Málaga me pareció todavía mejor.

Si entra ese misil suyo, la Real se pone 2-0 e igual ahora estaríamos hablando de otra cosa...

-Fue una jugada rápida. Vi la opción de disparar y le pegué bastante fuerte. Kameni se vio de repente con el balón muy encima e hizo un paradón, aunque no sabría decirte con qué lo rechazó: si con la mano, si con el hombro...

¿Qué lectura hacen del empate a toro pasado? A botepronto hubo decepción, pero el punto puede servir.

-Sí que es cierto que el resultado pudo terminar siendo peor. Pienso que el 1-2 nos hizo daño, porque llevábamos tiempo insistiendo en busca de la victoria y de repente nos vimos por debajo. Pero el gol de Jon permitió empatar. Me quedo con que hicimos un buen partido y con que luchamos hasta el final, y eso es positivo de cara al importantísimo encuentro de este domingo contra el Celta.

¿Cómo lo ve? La Real no depende de sí misma.

-Nosotros estamos enfocados en hacer bien nuestro trabajo. Afrontamos un partido muy difícil que tenemos que ganar. Y esperemos que eso nos sirva para garantizarnos la clasificación europea. Sumando los tres puntos, estaremos obligando a hacerlo también a Athletic y Villarreal, que tienen encuentros muy complicados.

En el entorno realista, entre los aficionados se percibe el hambre de competiciones europeas. ¿En el vestuario también?

-Claro. Es que estamos hablando de nuestro objetivo de la temporada... Para nosotros, jugar en Europa la próxima campaña sería muy especial.

A la gente le gustará leer esto que me dice en primera persona. Muchos temen que vengan a por usted con una millonada por delante.

-Yo estoy tranquilo. Me quedan cuatro años más de contrato con la Real. Y aquí me encuentro muy contento y muy feliz. Quiero seguir y hacer historia en este club, que en su día apostó de forma importante por mí. Ojalá pueda conseguirlo.

La Real tiene el 70% de sus derechos, pero ya hay noticias acerca de que quiere adquirir la totalidad.

-Yo de eso no sé nada. Prefiero centrarme en el partido de Vigo. Y luego ya me informaré sobre si hay algo. Pero lo primero ahora es terminar la Liga logrando el objetivo.

En la Europa League sería uno de los txuri-urdin con más experiencia en partidos internacionales, ya que conoce bien los torneos de clubes de Sudamérica.

-Sí. He jugado la Copa Libertadores. Y también la Sudamericana.

Esta la ganó en 2012. Con el Sao Paulo.

-Es uno de los mejores recuerdos de mi carrera deportiva. Jugamos la final contra los argentinos de Tigre, y fui titular en el partido de vuelta, en casa, ante 60.000 espectadores.

¿No le dio pena no poder disfrutar de aquello durante más tiempo?

-(Sonríe) Bueno, sí. Aunque ganamos el título, la primera Sudamericana de la historia del Sao Paulo. Tras el empate a cero de la ida, en la vuelta ya teníamos una ventaja de 2-0 en el descanso. Pero hubo una pelea en el vestuario durante el intermedio. Y el rival no quiso salir a disputar la segunda parte. Así terminó la cosa.

¿Qué pasó?

-No lo sé. No fue un problema nuestro. Ocurrió en el vestuario visitante (los futbolistas de Tigre denunciaron supuestas agresiones de la policía brasileña).

Eso en Europa no pasa, ¿no?

-Aquí todo es diferente. La Libertadores y la Sudamericana tienen mucha importancia, pero el sueño de todo jugador es disputar una Champions o una Europa League.

Le veo ilusionado. Y deduzco que para usted la próxima temporada tiene mucha relevancia.

-Sí. Así es. Estoy viviendo la mejor campaña de mi carrera. Y espero que la próxima resulte aún mejor. Voy a trabajar a tope para que así sea.

La mejor temporada de su carrera. Así de claro.

-Sí, sí. Seguro. Con el Sao Paulo tuve una muy buena, en la que marqué 16 goles. Pero pienso que esta ha sido mejor que aquella.

¿Cree que, de no haber sufrido lesiones, podría haber superado esa cifra (suma 14 dianas)?

-Pienso que sí, que habría mejorado esa estadística. Me parece que me he perdido ocho partidos... Pero bueno... No es tiempo para lamentarse.

Le preguntaba por la importancia para usted de la próxima campaña porque a la conclusión de la misma se juega el Mundial de Rusia.

-Claro. No tengo problemas en reconocer que ser convocado por la selección absoluta de Brasil es uno de mis grandes objetivos. Con la sub’20 gané un Sudamericano y un Mundial de la categoría. Y que me citaran en un futuro supondría cumplir otro sueño.

¿Sabe si los responsables de la selección le están siguiendo?

-No. Me centro en hacer mi trabajo como hasta ahora, porque sé que, si sigo así, la oportunidad tiene que llegar.

La última vez que Brasil ganó un Mundial (2002), usted solo tenía diez años.

-Ya, pero me acuerdo perfectamente. Era el Mundial de Corea y Japón, así que los partidos se jugaban muchas veces en plena madrugada brasileña: a las dos, a las cinco... En mi familia nos despertábamos todos para verlos. Yo incluido, claro. Me fijaba en Ronaldo, que ha sido una referencia para muchos futbolistas brasileños.

¿Para usted también? Logros al margen, son jugadores de características muy distintas.

-Sí, sí, eso está claro. Cuando te hablaba de lo que supone su figura, me refería también a todas las lesiones que superó antes de proclamarse campeón del mundo en 2002. Es un ejemplo. Pero nuestras características son totalmente diferentes.

Al Willian José de la Real muchas veces se le echa de menos en posiciones de remate, cuando sus compañeros se disponen a centrar.

-Bueno, pero es que para mí es difícil estar en todas partes. El míster me pide que trabaje en esa zona intermedia que hay entre los centrales y los pivotes del equipo rival. Suelo bajar a participar en el juego del equipo y a recibir balones. Y eso me impide estar luego dentro del área cuando se va a resolver la acción. No pasa nada, porque estoy a disposición del equipo para ayudar en todo lo que me necesiten.

Verle proteger balones y hacerse fuerte ante los defensas rivales genera esos miedos que le comentaba antes. “Como le vean en la Premier...”.

-Estas cosas son normales y habituales cuando a un futbolista le sale una temporada como la que estoy teniendo en la Real. Enseguida se habla del interés de otros clubes, pero te repito que estoy muy a gusto. Quiero seguir aquí. Jugando la Europa League la próxima temporada y quién sabe si siendo convocado por la selección. Son mis claros objetivos para el año que viene.