Mesa de Redacción

Diplomacia de las tragaderas

Por Iñaki González - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Tenemos unas tragaderas que apenas conocen límite. No nos libramos ninguno y en ningún ámbito. Tragamos ante los chistes machistas y xenófobos porque no se puede estar a capones con los que te los cuentan, que suelen ser suficientemente cercanos como para hacerlo sin suponer que te vas a ofender. Tragamos con la política en general y con los políticos en particular porque la alternativa nos parece peor aun a riesgo de que nos lleve a los extremos que relataba hace dos siglos Carl Von Clausewitz -”la guerra es la continuación de la política por otros medios”-. Nos sobran ejemplos. China tiene por costumbre encarcelar a la disidencia y la muerte esta semana de Liu Xiaobo nos lo ha recordado casi un minuto entero;y a otra cosa porque, en el fondo, ¿quién no le debe un pastizal a China, que se ha dedicado a adquirir la deuda de media América Latina y buena parte de los Estados Unidos? También esta semana, en el G-20 la potencia oriental parecía el aliado de toda la vida de la Unión Europea, aunque sólo sea por comparación con Donald Trump. Por cierto, este lleva camino de batir varios récord mundiales de diplomacia de la basura con su actitud y sus mensajes, pero no deja de ser el socio militar de medio mundo -ese puñetero maletín nuclear...-. Y luego están Arabia Saudí, Rusia, Israel, India, Alemania, y un buen puñado de amigos más que lo son por el volumen ingente que les compramos, les vendemos o les debemos. Y que no falte el omeprazol.