Dormir con desconocidos

Los albergues municipales de Donostia ya no son los únicos en ofrecer camas a módico precio ya que la ciudad ha visto nacer en poco tiempo nuevos ‘hostels’ con habitaciones compartidas y acogida familiar.

Un reportaje de Carolina Alonso. Fotografía Ruben Plaza - Domingo, 6 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

No solo los hoteles de elevada categoría se reproducen en Donostia. Los alojamientos más modestos tampoco se quedan atrás y en los últimos tiempos están proliferando de la mano de un turismo joven y familiar, que viaja de un modo más económico, al igual que sucede en numerosos puntos de Europa o América, tanto del Norte como del Sur. En pocos meses han abierto sus puertas en la capital guipuzcoana establecimientos enmarcados en la categoría de hostels o albergues , que proporcionan una oferta para dormir a precios atractivos, con su cocina para preparar los alimentos y otras necesidades del siglo XXI como el wifi.La comodidad y atención amable de estos establecimientos compensa la falta de privacidad ya que en las habitaciones compartidas de estos albergues se duerme con gente desconocida. En dos años, la ciudad ha añadido unas 300 camas en estos alojamientos novedosos en la capital guipuzcoana.

El último de estos establecimientos en entrar en funcionamiento ha sido el bautizado como Koba Hostel, situado en la calle Carquizano, del barrio de Gros. Una parte de los antiguos garajes Stinus, sin uso desde hace años, se ha transformado drásticamente y desde el 20 de junio suma una nueva oferta de alojamiento a la capital guipuzcoana, que no ha tardado en recibir el favor de los viajeros. Aldatz Tamés es una de los tres socios del albergue, tres jóvenes primos de una misma familia que echaban en falta este tipo de alojamiento, al que estaban acostumbrados por haber viajado a menudo con sus parientes. “Creíamos que en Donostia faltaba este tipo de espacio, un lugar agradable y tranquilo en el que, por ejemplo, nosotros pudiéramos ir con nuestros padres, como cuando hemos viajado por ahí”, explica Aldatz.

En este caso, el espacio se ha decorado con la intención de conseguir que el que venga “se encuentre con un hogar”, destaca la responsable. En estos días de verano, dormir en una de las camas del hostel de Gros se puede conseguir desde 40 euros.

El nuevo alojamiento tiene 66 plazas repartidas en once habitaciones, dos de ellas grandes y otras dos para familias. Estas últimas han sido habilitadas después de la apertura y a petición de algunas familias, que necesitaban privacidad ya que viajaban con niños pequeños. “Las hemos reconvertido porque nos hemos dado cuenta de que es una necesidad”, explica la responsable. Seis trabajadores forman parte de la plantilla del nuevo alojamiento, sin contar con los servicios de limpieza, y el deseo de los fundadores de Koba Hostel es que el trabajo se mantenga a lo largo de todo el año.

En el paseo de Hériz 38 abrió también sus puertas en noviembre pasado, “justo para la Behobia”, el albergue Koisi Hostel, un establecimiento que tiene entre sus objetivos buscar la comodidad de los alojados, además de la limpieza y todos los servicios necesarios para quienes viajan. Según explica la directora, Iratxe Martínez, el nuevo hostel, con más de 130 plazas en habitaciones compartidas de inspiración japonesa, cuenta con un importante trasiego de viajeros. “Estamos trabajando bastante bien”, señala la responsable, que destaca que el albergue, además, cuenta con un bar propio, donde los clientes pueden desayunar, ya que esta primera comida del día está incluida en el precio. El bar, además, no es exclusivo para los alojados y Koisi quiere acercarse al barrio, para lo que ha empezado a organizar conciertos y otras actividades que puedan atraer a los vecinos de la zona y dar más vida al espacio. “Cuando llegan los clientes les ofrecemos una cervecita de bienvenida, les mostramos el mapa y les damos las explicaciones oportunas. Además, como muchos viajan solos, tratamos de ponerles en contacto con otros viajeros”, explica la directora.

Como es habitual en los albergues, también existen salas comunes con microondoas y hervidores para calentar la comida. Los precios más baratos que se han llegado a pagar en este lugar no llegan a los 16 euros. “En temporada baja y en habitación compartida de ocho personas, desayuno incluido, cobramos en invierno ese importe”, recuerda Martínez.

Otro alojamiento de estilo similar es el denominado Urban House, con dos sedes: en la plaza de Gipuzkoa 2 y en el Boulevard 26. En total, ofrece una docena de habitaciones con distinta capacidad y todas ellas con baños compartidos.

Los albergues que han proliferado en los últimos tiempos se ubican también en otros lugares, como las dependencias del convento de las Reparadoras, bajo el nombre A room in the city, con más de un año en funcionamiento, o el final de la calle San Martín, junto al río, donde se asienta el Down town river, un espacio en el que los más jóvenes pueden dormir en literas a precios comedidos.

Ondarreta y Ulia

A estos cuatro establecimientos de impulso privado se unen los clásicos albergues de propiedad municipal como el de La Sirena, en Ondarreta, muy utilizado hasta el boom del turismo por peregrinos del Camino de Santiago (incluso tenían tarifa especial) así como el del Ulia, que tras su renovación, ofrece unas modernas instalaciones, que incluyen bungalós y estupendas vistas a la bahía, aunque a cierta distancia del cogollo más turístico.

Tampoco está en la zona urbana, aunque atrae a numerosos visitantes, el edificio Green nest aterpea, del camino de Uba, en pleno parque de Ametzagaina. El edificio fue construido por el Consistorio aunque es gestionado por una empresa.

Dormir en Donostia a precios asequibles es también posible en los dos campings existentes, el clásico de Igeldo y el más reciente de Igara. A ellos se unirá otro más exclusivo para caravanas y autocaravanas, que se habilitará en terrenos lindantes con la gasolinera y el vivero de plantas de la rotonda de Oriamendi.

establecimientos

Koba Hostel. Koba Hostel se sitúa en el barrio de Gros y tiene un total de 66 camas repartidas en once habitaciones. Es el último en abrir sus puertas y aún no ha cumplido dos meses en funcionamiento. Se sitúa en la calle Carquizano.

Koisi Hostel. Funciona desde finales del pasado año en un edificio del paseo de Hériz y dispone de más de 130 camas. Cuenta con bar propio, abierto a cualquiera.

A room in the city. Este albergue se ubica en las dependencias del antiguo convento de las Reparadoras, entre la calle San Bartolomé y Easo.

Down town river. Un establecimiento de menor tamaño con literas para un público generalmente muy joven. En San Martín.

Green nest aterpetxea. En el camino de Uba, en pleno parque de Ametzagaina, se ubica este edificio creado para albergue, propiedad del Ayuntamiento. Capacidad para 170 personas.

La Sirena (Ondarreta). 100 plazas en unas 16 habitaciones. Propiedad municipal.

Ulia. Un total de 62 plazas en en bungalós en el monte. También municipal.

crecimiento