El rey jordano “apoya” a Palestina en su viaje a Ramala

Abdalá II se solidarizó con Abás en la crisis de Al Aqsa y no visitó a Netanyahu

Martes, 8 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Ramala- El rey de Jordania, Abdalá II, pasó ayer dos horas con el presidente palestino, Mahmud Abás, en su primera visita a Ramala en cinco años, que se produce dos semanas después de la crisis de Al Aqsa y el aumento de la tensión con Israel.

“Un mensaje de apoyo al pueblo palestino y al presidente Abás” fue el objetivo del breve encuentro mantenido en el palacio presidencial Muqata de Ramala, según el secretario de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, presente en la reunión.

Abdalá II, que llegó en helicóptero, al contrario que en otras ocasiones no pasó esta vez por Israel para reunirse con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y centró su visita en la cuestión de Jerusalén y la denominada “crisis de Al Aqsa”, en la que Jordania jugó un importante papel para desactivar la tensión.

Amán se opuso a las medidas de seguridad extraordinarias en los accesos del recinto sagrado de la Explanada de las Mezquitas, que custodia, impuestas por Israel tras un ataque mortal contra dos policías israelíes y que generaron un fuerte rechazo entre los palestinos.

Mientras Jerusalén y Cisjordania vivían protestas y manifestaciones diarias contra la medidas israelíes, tuvo lugar un incidente en Amán en el que un guarda de la embajada israelí mató a dos jordanos tras ser supuestamente atacado por uno de ellos en su vivienda, lo que tensó a su vez el contacto entre Jordania e Israel. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, alegó que el agente tenía inmunidad diplomática y, tras hablar por teléfono con el monarca, todo el personal israelí de la legación fue repatriado el 24 de julio. Los detectores de metal instalados desaparecieron esa misma noche de los accesos de la Explanada.

Durante el encuentro de ayer en Ramala, Abdalá II hizo hincapié “en la necesidad de preservar el estado histórico y jurídico de Jerusalén”, ya que un cambio “tendría consecuencias negativas para toda la región”. - Efe