Una evolución ascendente que se ha visto truncada en dos años y medio

El incremento de la capacidad productiva y del empleo de los inicios no obtiene los resultados esperados

Miércoles, 9 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- Tras su compra en verano de 2014 por parte de CNA Group, la quebrada cooperativa Fagor Electrodomésticos de Arrasate inició una trayectoria ascendente con un incremento de la capacidad productiva y la incorporación paulatina de nuevos empleados que no hacía presagiar la dura situación por la que atraviesa ahora la empresa.

A finales de ese mismo año, en el mes de noviembre, comenzó en Garagartza la producción de hornos y placas de cocina en paralelo a la de ollas de presión en Eskoriatza. En mayo de 2015 se inició la fabricación de lavadoras para alcanzar las 50.000 al año, lo que representó la incorporación de 33 nuevos trabajadores directos y la creación de 8 puestos de trabajo indirectos, para completar una plantilla formada por 543 empleados.

Ese mismo mes CNA Group anunciaba unas optimistas previsiones para el cierre del ejercicio, con una cifra de ventas de 200 millones de euros y una estimación de 400 millones de facturación en los tres siguientes años. Dos meses después, sin embargo, el grupo catalán rebajó sus perspectivas de cierre del ejercicio a unas ventas de 150 millones de euros, aunque contrapuso que la factoría de Arrasate había conseguido duplicar su fabricación en cuatro meses.

Finalmente, Fagor CNA Group cerró el ejercicio con 100 millones de ventas, lo que no impidió que la compañía prosiguiera con sus planes estratégicos. El inicio de la producción de frigoríficos a finales de ese año, la fabricación de lavadoras y un incremento de la capacidad productiva de Geyser Gastech, la firma de ollas que se trasladó de Bergara a Arrasate exigía la incorporación de nuevos trabajadores a una plantilla que había subido hasta los 570 empleados.

En abril de 2016, al haberse duplicado la producción de hornos en Garagartza, se incorporaron 55 profesionales a la línea que, si bien no eran los 80 previstos, evidenciaba una apuesta por impulsar el desarrollo de la planta guipuzcoana.

El refuerzo del equipo comercial en junio de 2016 poco hacía pensar que tan solo un mes después Fagor CNA Group procedería al despido de una veintena de mandos altos e intermedios, operación que se repitió posteriormente en una cadena de movimientos que ha desembocado en la presentación de un preconcurso de acreedores. - M.M.