El fin del acuerdo con Cantabria eleva a 20 los camiones diarios de basura a Mutiloa

Desde hoy, el vertedero goierritarra es la única instalación con la que cuenta Gipuzkoa para tratar sus residuos

Gorka Estrada - Viernes, 11 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Iraitz Astarloa

donostia- A falta de dos años para que la incineradora de Zubieta esté operativa, Gipuzkoa comienza a notar la falta de infraestructuras para el tratamiento de la basura que genera. La única instalación disponible para las 160.000 toneladas de fracción resto (basura no reciclable) que se crean cada año es el vertedero de Lurpe, en Mutiloa, ya que el acuerdo con Meruelo (Cantabria) expira hoy. Así, durante los próximos meses la localidad goierritarra será el destino de hasta 20 camiones diarios cargados de basura que se depositarán en el vertedero, una situación que se alargará hasta que la incineradora esté operativa, a finales de 2019.

Por el momento, el vertedero ha habilitado una parcela de 70.000 metros cúbicos que será donde vayan a parar los residuos urbanos del resto del territorio y, en la medida en que este espacio vaya llenándose, podrá ampliarse hasta los 300.000, siempre en función de las necesidades. De esta forma, Lurpe será capaz de asumir anualmente 102.000 toneladas de residuos, que se sumarán a las 200.000 toneladas de restos industriales que ya acoge.

Situación “crítica” Desde que accediera al cargo en junio de 2015, el diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, ha repetido una y otra vez que la situación del territorio en materia de gestión de residuos es “crítica”, especialmente debido a la falta de infraestructuras existente. Tanto es así que, pese a disponer del vertedero de Lurpe, desde hoy mismo, Gipuzkoa tiene 60.000 toneladas de basura para las que carece de solución, ni dentro ni fuera del territorio.

Por eso, ahora mismo, la prioridad del Departamento de Medio Ambiente es encontrar una instalación donde verter toda esa cantidad de basura, y hacerlo, en la medida de lo posible, dentro del territorio, para así abaratar los costes. Por el momento, Asensio y su equipo se han dado de margen hasta el próximo enero, fecha en la que tienen previsto tener en marcha la alternativa adicional a Mutiloa.

Fuentes del Departamento de Medio Ambiente reconocen que ya han iniciado conversaciones al respecto, aunque prefieren no avanzar nada, ya que son conscientes de la controversia que generan este tipo de decisiones en las localidades afectadas. De hecho, hace tan solo unos meses, la Diputación ya trató de cerrar un acuerdo en torno al vertedero de Epele, en Arrasate, que acabó dinamitándose al saltar la noticia a los medios de comunicación.

Las conversaciones en torno a la posibilidad de enviar la basura al vertedero de El Culebrete, en Tudela (Navarra), tampoco han llegado a buen puerto y, mientras tanto, la urgencia continúa apremiando.

20 camiones diariosLa única certeza ahora se centra en Lurpe, adonde los primeros camiones comenzaron a llegar el pasado 19 de junio, al tiempo que también se seguían enviando a Meruelo. Precisamente por esto, durante estas primeras semanas, el volumen de tráfico ha sido reducido, en torno a los ocho o nueve camiones diarios. Sin embargo, desde la próxima semana se multiplicará a 20. A esto se suma, además, el tránsito de camiones industriales que trasladan sus deshechos hasta la instalación gestionada por Cespa.

Esta situación es especialmente incómoda para los vecinos de Ormaiztegi, ya que, pese a que el vertedero se sitúa en el término municipal de Mutiloa, los camiones atraviesan la primera localidad, generando así situaciones de inseguridad para los peatones.

De hecho, esta ha sido la principal preocupación para el Consistorio goierritarra, una demanda a la que la Diputación ha respondido con la construcción de un paso peatonal, que discurrirá en paralelo a la GI-3540. Las obras ya se han iniciado y está previsto que el nuevo paso esté concluido para el comienzo del curso escolar el próximo mes. La inversión de estos trabajos asciende a los 106.000 euros.