sociedad

La diputación fumigará 1.354 hectáreas de pino para combatir la procesionaria

La campaña para controlar esta “plaga” se iniciará en septiembre en bosques de 38 municipios
La oruga se alimenta de las hojas de estos árboles y puede causar reacciones alérgicas a los humanos

A.U. Soto Ruben Plaza - Sábado, 12 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Donostia- La Diputación de Gipuzkoa fumigará a partir de septiembre 1.354 hectáreas de pinos situadas en 38 municipios del territorio para combatir la procesionaria. El Boletín Oficial de Gipuzkoa (BOG) publicó ayer la orden foral por la que “se declara la existencia de la plaga” de este insecto y se califican de “utilidad pública” las actuaciones derivadas para combatirla.

La procesionaria del pino, Thaumetopoea pityocampa, es un “lepidóptero defoliador que, además de ocasionar daños de consideración en extensiones importantes de bosques de pinos de determinadas especies, origina urticaria y trastornos alérgicos a las personas y a los animales”.

Los pelillos con los que cuentan estas orugas -cuyo nombre alude a la forma de moverse de estos insectos en fila india, como si fueran en procesión- pueden provocar irritaciones en los oídos, nariz y garganta de los seres humanos. De ahí que las actuaciones derivadas para su control sean también tenidas en cuenta como una cuestión de salud pública.

controlesSegún el plan elaborado por la Diputación para la campaña de este año, que se desarrollará “a partir de mediados de septiembre” y se prevé que finalice en “octubre”, se tratarán una superficie de 1.354 hectáreas en un total de 38 municipios. Estas zonas de actuación, según se explica en el documento, “se han determinado en función de observaciones realizadas por personal del Servicio de Montes y Gestión de Hábitats, teniendo en cuenta los daños observados durante los meses de enero y febrero” y considerando que estos comprometen la vitalidad de las masas forestales afectadas.

Para combatir la plaga se utilizará un producto fitosanitario homologado denominado bacillus thuringiensis kurstaki en las “dosis autorizadas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y que ha sido sobradamente utilizado en los últimos años para el control de esta plaga”.

La Diputación especifica en el plan que “solo se tratarán los pinares”. Es decir, “no se harán tratamientos sobre núcleos urbanos ni masas de agua y se dejará una franja de seguridad de 100 metros en su entorno, excepto en casos debidamente justificados”. Además, concreta que este producto afecta “solo a las orugas de lepidópteros que se alimentan de las acículas de los pinos”. No requiere de un “plazo de seguridad” tras su aplicación ni persiste en el medio, ya que, según se apunta, “se degrada” con la luz “en unos pocos días”. Además, “es compatible” con las abejas.

Para esparcir este producto en las zonas afectadas la diputación podrá utilizar dos tipos de aeronaves, un avión “tipo Air-Tractor AT-502” y un helicóptero de turbina. El tratamiento se realizará “siempre en las condiciones meteorológicas adecuadas, de forma que si estas empeoran, se suspenderá”.

Según se concreta el plan, el uso de medios aéreos para aplicar el producto fitosanitario se justifica cuando se cumplen ciertas circunstancias, como “carecer de alternativas técnica y económicamente viables para controlar esta plaga” o “por su extensión y por los medios a utilizar resulta inviable que los propietarios hagan el tratamiento”. Asimismo, porque resulta “de interés público” debido a “razones de bienestar” como las mencionadas anteriormente.

En este sentido, el control de la procesionaria se lleva a cabo desde hace 22 años. Cuando se detecta una gran extensión de pinar afectada o bien por la intensidad de los daños, la Diputación, mediante orden foral, declara la existencia de la plaga para llevar a la práctica las pertinentes medidas de control. De hecho, el año pasado también se pusieron en marcha, no así el anterior.

oruga, crisálida y mariposaLa procesionaria pasa la mayor parte de su ciclo vital en forma de larva. Su comportamiento es social, por lo que las colonias de orugas crean unas bolsas de seda que les servirán de refugio en los pinos de los que se alimentan. Solo los abandonan para enterrarse en el suelo, donde pasarán a la fase de pupa o crisálida, eclosionando en verano en forma de mariposa.

Es en la fase de larvas en el que producen los daños a los pinos donde se ubican, ya que se alimentan de las características hojas de estos árboles. Es en septiembre, en la primera fase larvaria, cuando los tratamientos fitosanitarios son más efectivos para su control.