sociedad

La UPV da con nuevas claves en la lucha contra la discriminación

Demuestra que no todos los migrantes se apoyan en su gente y rechaza el país de acogida

I.Alonso - Sábado, 12 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

donostia- Hasta ahora se daba por cierto que las personas migrantes se apoyan en otra gente de su mismo origen y a la desidentificación con el país de acogida para hacer frente a la discriminación que viven en su día a día. Un estudio realizado entre la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Universidad de Utrecht (Holanda) ha puesto de manifiesto que no se puede hablar de la universalidad de este modelo, es decir, que no todos los migrantes buscan en estas estrategias esa tabla de salvación o zona de confort ante el rechazo social que sufren en los países de acogida.

El grupo consolidado de investigación de Psicología de la UPV/EHU, con la investigadora Magdalena Bobowik a la cabeza, ha llegado a esta conclusión que abre nuevas vías de investigación tras analizar el comportamiento de 1.250 inmigrantes voluntarios de Euskadi y 2.923 personas refugiadas en Holanda.

“En nuestra investigación, quisimos probar dos modelos teóricos sobre la actitud que pueden tomar estos grupos para afrontar o atenuar los efectos de la discriminación sobre su bienestar, porque las investigaciones previas no proporcionaban resultados muy consistentes”, afirma Bobowik. Según explica, la discriminación étnica y racial puede acarrear consecuencias graves en el bienestar y la salud de las minorías étnicas que la sufren.

La investigación se centró en dos grupos sociales “poco o nada estudiados hasta la fecha”, dice Bobowik, las personas inmigrantes voluntarias y las personas refugiadas o inmigrantes forzados. Estos modelos fueron, por un lado, el modelo de rechazo-identificación, que postula que ante una situación de rechazo por la sociedad de acogida, las personas inmigrantes se identifican y buscan refugio en su propio grupo étnico. Y, por otro lado, el modelo de rechazo-desidentificación propone que ante una situación de rechazo, la reacción de estas personas es distanciarse del grupo mayoritario.

El tipo de migrantes que mayor distancia mostró con estos modelos fue el de las personas inmigrantes voluntarias, estudiadas en Euskadi. Los grupos que analizaron aquí fueron bolivianos, colombianos, africanos subsaharianos, marroquíes y rumanos. En los resultados, el grupo de investigación pudo observar que “en ninguno de estos grupos se refuerza la identificación con su grupo étnico en las situaciones de rechazo”. Más bien, asegura la psicóloga, “ocurre lo contrario”, se produce una “desidentificación respecto de su grupo étnico de referencia”.

En este sentido explica que puede ser que las personas inmigrantes que viven en Euskadi, y los grupos estudiados en particular, “encuentren menos dificultades socioculturales comparado con las personas refugiadas en Holanda”. Por otro lado, la desidentificación con el grupo nacional “sí que se percibió en todos los grupos estudiados, pero no se asociaba con mayor bienestar entre las personas colombianas y rumanas. Se puede considerar a estos dos grupos como algo más integrados, o minorías menos estigmatizadas, comparado con otras incluidas en el estudio, por lo que pueden optar por otras estrategias de manejo de la identidad y de afrontamiento”.