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Otro delito sexual en Donostia siembra la preocupación en el arranque festivo

Una menor de 16 años se acerca a una patrulla de la Ertzaintza para denunciar que un joven le acosa desde hace un mes

Jorge Napal Javi Colmenero - Sábado, 12 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

donostia- Los llamamientos de las instituciones para evitar la sucesión de abusos sexuales este verano no consiguen poner freno a esta lacra. Desde que arrancó el periodo estival las denuncias por estos hechos están siendo una constante, especialmente en Donostia, donde hoy arranca la Aste Nagusia con el preludio amargo de un nuevo delito. Un joven de 19 años fue arrestado el jueves por acosar sexualmente a una menor a través del móvil. Tras prestar declaración, ayer por la mañana quedó en libertad tras dictar el juez una medida cautelar que le prohíbe acercase a su víctima.

Ha sido la tercera detención practicada por las fuerzas policiales durante las dos últimas semanas, algo que no ha pasado desapercibido en los prolegómenos del arranque festivo. Al menos cuatro mujeres han denunciado en Donostia haber sido víctimas de sendos delitos de índole sexual.

La última de ellas, según ha podido saber NOTICIAS DE GIPUZKOA, es una menor de 16 años que durante la tarde del jueves puso en conocimiento de una patrulla de la Ertzaintza el acoso al que venía siendo sometida a través de las redes sociales desde hacía mes.

En este caso no se había abierto ninguna investigación previa, ni tampoco fue necesaria la participación ciudadana, como viene reclamando el Consistorio durante los últimos días para “desterrrar” de la ciudad estos delitos. Fue la propia chica quien se acercó a una patrulla de seguridad ciudadana a la altura del centro de cultura Tabakalera.

Se acercó, y les relató su calvario. El acosador venía utilizando desde hacía semanas la aplicación Instagram para enviarle proposiciones “escabrosas” de carácter sexual.

El Departamento vasco de Seguridad informó de que los hechos comenzaron hace aproximadamente un mes, cuando la menor empezó a recibir los mensajes en su móvil de un varón al que no conocía. En un principio todo parecía normal, hasta que dejó de serlo. “Empezó siendo muy majo, pero luego el tono cambió”, relató el jueves por la tarde la menor a los agentes.

El acosador sabía que la destinataria de sus mensajes era menor. Pese a ello, en ningún momento hizo caso de sus requerimientos para que depusiera su actitud y continuó presionándola mediante el envío de mensajes.

El acoso pasó de ser virtual a físico, puesto que el varón comenzó a aparecer en lugares públicos que ella frecuentaba algo que, según informan fuentes de la investigación, ocurrió en al menos tres ocasiones.

Su última incursión tuvo lugar el jueves por la tarde. La menor advirtió de nuevo la presencia del hombre, que le observaba en una calle de Donostia. Acto seguido recibió un nuevo mensaje del acosador. Fue entonces cuando la menor paró a los agentes en las inmediaciones del centro de cultura contemporánea y les contó lo ocurrido. La custodiaron mientras otra patrulla de seguridad ciudadana de la Ertzaintza accedió al primer piso de Tabakalera, donde se encontraba el joven acosador.

A preguntas de los agentes reconoció que era usuario habitual de la aplicación Instagram. Informó también del nickque utilizaba. Ante las evidencias recabadas que probaban su relación con los hechos se le fue incautado el teléfono móvil y fue detenido bajo la acusación de un delito de acoso sexual a una menor de edad. Tras prestar declaración, el juez dictó una medida cautelar que le prohíbe acercarse a la víctima. El acusado quedó ayer por la mañana en libertad.


Rotunda condenaDiferentes movimientos feministas se concentraron ayer por la tarde en el Boulevard donostiarra para mostrar su rechazo a los últimos ataques de carácter sexual. El Consejo de la Juventud de Euskadi también denunció estos hechos y mostró su solidaridad con la menor, “resaltando su valentía para interponer la denuncia”.

Este último episodio ocurre en la antesala de la Aste Nagusia, que hoy vivirá su tradicional cañonazo y el bullicio de unas fiestas siempre propicias a los excesos. El Ayuntamiento de Donostia ha mostrado en las últimas semanas su más rotunda condena y preocupación por unos abusos sexuales que obligan a redoblar esfuerzos para evitar que se cuelen en las fiestas.

El alcalde, Eneko Goia, ha llegado a pedir en las concentraciones de protesta celebradas “implicación ciudadana” para “desterrar para siempre” de la capital donostiarra este tipo de violencia contra las mujeres.

Agresiones que se han sucedido prácticamente desde que se estrenó el verano. Dos vecinas de la ciudad, ambas de unos 30 años, denunciaron haber sido víctimas de sendos abusos sexuales en la vía pública, en las madrugadas del día 28 en el barrio de Gros y del 31 de julio en El Antiguo, caso este último por el que un hombre fue detenido por la Policía Municipal.

Su arresto se producía 48 horas después del practicado a otro varón bajo la misma acusación en relación a unos hechos ocurridos el pasado día 22 de julio en Donostia.

El goteo durante este verano ha salpicado también otros puntos de la geografía guipuzcoana. Es el caso de Getaria, donde esta semana ha sido arrestado un hombre de 31 años tras realizar tocamientos a cuatro mujeres durante la celebración de las fiestas del municipio costero. En julio, dos violaciones a menores en Zarautz y otro intento de agresión poco después en Eibar reflejan que mucho queda por hacer para vivir las fiestas en libertad. De hecho, las denuncias por agresiones sexuales en Gipuzkoa se han disparado un 85% durante el primer semestre del año, respecto al mismo periodo de 2016.