Iñigo Martínez defensa de la real

“Me quedo tan a gusto en el sitio en el que mejor me encuentro”

“Estoy muy a gusto y centrado”. Pocas veces un jugador ha repetido tantas veces una afirmación en una entrevista. Después de un verano en el que el Barça y el Inter le han querido fichar, Iñigo aclara que nunca pidió irse y que se queda feliz en la Real

Una entrevista de Mikel Recalde / Fotografía Iker Azurmendi - Miércoles, 6 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- Lo primero y más importante, ¿cómo se encuentra de la lesión?

-Bien, los glúteos parece que ya están bien. Me fastidió no poder ir al stage de la pretemporada, pero son cosas que pasan, no quedaba otra. Ahora me encuentro bien y estoy esperando a mejorar del tema físico, aunque me siento mejor. En general, me van bien las piernas y sobre todo los glúteos, que me han estado fallando, así que espero que todo siga igual de bien.

¿Notó la falta de ritmo en el amistoso del pasado viernes ante el Alavés?

-Sí, más bien el ritmo y el físico;lo noto más al verte jugando y en momentos y en ciertas situaciones en el partido. Sí que es cierto que si te encuentras parado y empiezas a competir, pues al final lo notas.

La lesión ya la arrastraba del año pasado. Como suele ser habitual en usted, ¿significa eso que volvió a forzar al final de la temporada pasada?

-Al final, son momentos en los que uno debe decidir. Había que disputar partidos en los que uno quiere entrar en Europa y se hace todo lo posible por poder jugar y ayudar al equipo. Y eso es lo que pasó, que al final estuve forzando un poco. Uno asume durante el curso si debe forzar o no;yo decidí eso, pero acabé contento por entrar en Europa. Era el objetivo, así que creo que, visto el pinchazo y conseguido el premio, ha merecido la pena.

¿Listo para el domingo?

-Sí, sí, me encuentro bien, con ganas de volver a jugar un partido. Llevo dos jornadas sin poder hacerlo y un jugador siempre quiere jugar. Un encuentro, además, difícil. Todos sabemos que nos cuesta ganar allí, por lo que estoy con ganas de sumar y preparado para ayudar al equipo.

Líderes, sin el intocable de la defensa, sin ningún fichaje jugando...

-No, no está nada mal. Verte allí arriba da gusto. Es cierto que es muy difícil mantener un nivel así durante todo el año, aunque ese es el objetivo. El equipo está bien en este momento, vamos con ganas y con el objetivo de ganar y hacer un buen trabajo. Y todo lo demás es hacerlo como lo estamos haciendo, con ganas e ilusión, y progresando día a día.

¿Les motiva especialmente el hecho de poder llegar líderes al partido contra el Madrid?

-No, yo creo que eso no influye nada. Es anecdótico estar ahí en este momento. La temporada es muy larga y quedan muchas jornadas por delante, aunque está claro que empezar así da gusto. Tenemos que seguir trabajando para mantenernos igual de bien.

¿Hay mejor equipo que el año pasado?

-El año pasado teníamos un buen equipo y este año lo tenemos también. Ha habido cambios, aunque muy pocos la verdad;y si la cosa va funcionando bien, será mejor para todos y el equipo estará ahí arriba.

Por influencia, le pregunto por la banda izquierda. Se ha ido Yuri y ahora juega Kevin.

-Creo que Kevin ha sido una apuesta del club. Yuri, que era un titular indiscutible, se ha marchado a uno de los mejores equipos de Europa y Kevin se veía que apuntaba maneras para ser titular este año. Lo está haciendo muy bien, cumpliendo con su trabajo, con lo que le piden y si sigue así, será mejor para todos. Es joven todavía y tiene que ir poco a poco entrando, pero yo creo que se nota a gusto en el campo, y lo está demostrando.

Otra novedad, Diego Llorente.

-De momento, Aritz y Raúl lo estaban haciendo muy bien. Cuando los resultados te ayudan es muy difícil cambiar el equipo. Diego esperará su momento. Es un gran jugador que cuando la Real decidió ficharle en su día es por algo. Lo demostró en Málaga y en los demás equipos en los que ha estado, que sirve para ser titular, y esa posición está bien cubierta. Si algún titular se lesiona, hay gente buena en el banquillo.

He escuchado maravillas sobre Januzaj a Zurutuza, a Bautista… ¿Le ha hecho muchos caños y regates ya?

-Un jugador distinto. Es joven, con mucho talento y, si realmente él quiere, le puede dar mucho a la Real. Confiamos en que esté al 100% y que venga a darlo todo. Creo que desde el primer momento entró bien al vestuario, cosa que tampoco es difícil porque somos una piña. Pienso que Januzaj puede darle otro aire a la Real.

Año europeo. ¿Qué objetivos se marcan?

-Debe ser cada partido y cada encuentro sumando e intentando mejorar en lo que cada uno falla en cada partido. Debe ser así. Lo de fijar objetivos es más para vosotros, los periodistas.

¿Pero se sienten en una posición de fuerza, de poder pensar en ganar un título?

-Sí que es cierto que en la Liga, sobre todo, notábamos que los demás equipos nos tenían más respeto, en plan que viene la Real y no va a ser nada fácil.Y eso nosotros lo hemos sentido. Eso no significa que nos vayan a dejar ganar ni que vayamos a ganar por goleada. Es verdad que la Real está haciendo las cosas bien, nos sentimos con confianza en el campo y a partir de ahí hay que intentar vencer todos los partidos, sin faltar el respeto al adversario, sino todo lo contrario. Pero, oye, que somos la Real y es momento de dar un golpe sobre la mesa y demostrar lo que valemos.

El verano de su boda ha acabado siendo más movidito de lo que pensaba.

-Sinceramente, es el verano en el que más tranquilo he estado. Me he mantenido al margen, disfrutando de mis vacaciones. No ha sido solo este año, ha habido otros en los que ha habido un run-run y al final no ha pasado nada y me he quedado tan a gusto en el sitio en el que mejor me encuentro.

¿No lo ha llegado a pasar mal?

-Para nada, para nada. He estado centrado en lo mío, disfrutando de mi viaje, del tiempo que tenía, que al final 20-25 días se pasan en un ti-tá. He estado bastante tranquilo en ese sentido.

Vamos a retroceder en el tiempo. Renueva el año pasado, después de un montón de rumores, y la cláusula no se toca. ¿Era un poco pensando en lo que podía pasar? Porque en ese momento 32 millones era mucho para un central, pero este año cualquier club habría podido pagar ese dinero por Iñigo Martínez.

-Nunca he querido cerrar la puerta. Porque si pongo una cláusula de 60 millones y luego, por lo que sea, me va mal o me canso… Un jugador siempre debe tener la libertad de ser él quien decida si va a seguir o quiere salir, si está a gusto o si necesita un cambio de aires. Hay momentos en el fútbol en los que, aunque estés muy bien en un equipo, piensas en conocer y probar otras ligas con la libertad de decidir por ti mismo. El sentir que ha llegado la hora de probar. Siempre he puesto el ejemplo de que tu hijo está trabajando en un sitio y te comenta que le apetece probar en otro. Un padre qué va a decir, pues lo mejor para un hijo. Así lo veo yo y así lo veía en su momento. En su día decidí renovar bien, a gusto, ya que era lo que realmente quería, pero con esa condición. Me quedaba donde mejor estoy, pero quería mantener esa libertad de decidir por mí mismo y no que una cláusula me impidiese tomar la decisión.

¿Pero siente que ha llegado ese momento?

-No, para nada. Insisto en que estaba muy tranquilo. No he tenido ni la opción de decidir si me quiero ir o me quiero quedar. Yo me encontraba bien aquí, centrado en lo mío y en la Real, que es lo que uno desea después de tanto tiempo de vacaciones, que te llama hasta el tocar el balón. He estado relajado y centrado en lo mío.

Empieza el verano y no tarda en aparecer el interés del Inter. Que no es cualquier cosa.

-No es que fuera interesante o no. Cuando clubes de primer nivel se interesan por mí, ni siento satisfacción, ni orgullo... Yo lo definiría como una demostración de que has hecho un gran trabajo, no solo un año, sino muchos seguidos. Te confirma que realmente vales para ir a esos clubes tan grandes. Por supuesto que reconforta. Siempre ha habido interés y lo seguirá habiendo de otros equipos. Forma parte del fútbol. Yo seguía yendo tranquilísimo a Zubieta, aunque supiese que había 25 cámaras siguiendo lo que hacía. Me dedicaba a entrenar, a dar lo mejor de mí y a estar a gusto con mis compañeros en la Real... Nunca he transmitido ningún deseo de querer marcharme, ni nada por el estilo. Yo solo quería sentirme respetado, como así me he sentido en la mayoría de los momentos, y ya está.

¿No fue a ningún despacho a decir que quería irse al Inter?

No, para nada. Ni lo he dicho ni lo diría ahora ni nunca. Siempre he dicho lo contrario, que estoy muy a gusto aquí, que lo único que tengo en mente es la Real, con la que me espera un año muy ilusionante. A todos nos gusta disfrutar de estos momentos.

Desde el club filtraban que se iba a ir seguro.

-Eso no lo sé. Yo no les he presionado. Siempre hemos ido de la mano. Mi relación con el club es excelente. No sé si es verdad, pero por mi parte siempre he transmitido que confiaran en mí.

¿En ese momento era consciente de que podía aparecer más tarde el Barça?

-Si no era el Barça podía aparecer el City... O cualquier otro equipo de primer nivel. Yo no pensaba en eso y no he tenido la oportunidad de decidir. Yo me he quedado en mi sitio sin hablar y sin ofrecer ni una rueda de prensa, ya que no tenía nada que decir.

Lo que se ha confirmado es que el Barça vino en serio a por Iñigo Martínez al llamar a su entorno y a Jokin Aperribay. ¿Qué pensó en ese momento?

-Nunca he tenido la posibilidad de decidir si sigo o me marcho. No ha habido nada aparte de eso. Claro que puede llegar algún rumor. Yo sabía que muchos equipos me querían y que al final ni hablé con ellos, ni tuve contacto con ellos ni nada por el estilo.

¿Comunicó en ese momento a la Real que quería marcharse al Barça?

-Yo, cada vez que he hablado con la Real, ha sido a buenas. Hemos ido los dos agarrados de la mano. Les he transmitido tranquilidad y que yo estaba relajado, estaba centrado en lo mío, que mi cabeza estaba en la Real. Lo único que miraba era el presente, que estaba aquí y nada más.

De la noche a la mañana el fichaje se frenó en seco. ¿Supuso un disgusto para usted?

-Qué va. Todo lo contrario diría además. Si es que estuviera a disgusto en la Real porque no me siento cómodo o no me valoran, te diría que sí es un disgusto. Pero para nada. Vuelvo a decir que estaba relajado y no fue disgusto ni nada porque ni llegué a hablar con ellos.

¿Pero le encontró una explicación?

-No la busqué en su día ni la voy a buscar ahora. Lo único que tenía en mente era que estaba a gusto donde estaba, que estaba centrado y todo lo demás no es que me entrara en un oído y me saliera por el otro, si no que creía que lo que debía hacer era eso, seguir a lo mío, dar todo lo que tenía a la Real y nada más.

¿Cree que ha sido una cuestión de dinero o ha habido alguna cosa más?

-No podría contestarte porque ni lo llevo yo ni lo sé.

¿Llegó a hablar con Valverde?

-Qué va. Ha habido mucho rumor de que yo había dado el sí. Cada uno pone lo que cree, pero yo ni he hablado con ellos, ni he dicho a la Real me quiero ir, ayudadme a que me marche, ni nada.Siempre he ido de la mano, diciendo a la Real que iba con ellos y no quería nada más que continuar centrado en lo mío.

¿Nunca pidió que rebajaran su cláusula (el año que viene seguirá siendo de 32 y luego bajará a 25 millones)?

-Si en su día firmé por 32 millones fue por eso. Por si algún día decido marcharme o digo ya está, ya he dado todo lo que tenía por la Real y quiero conseguir otro tipo de objetivos en mi vida y probar... Firmé pensando en eso, que si pongo 32, si luego vienen a por mí, lo hicieran sin intenciones de negociar.

Ha conocido una nueva situación del fútbol. ¿Se ha sentido decepcionado por algo?

-Entiendo que en la prensa algunos hablan más de lo debido, pero forma parte del fútbol y eso no se puede evitar. Hay todo tipo de gente, gente que escribe sabiendo y otros que por el hecho de darle morbo al asunto intentan... Pero, como me he mantenido al margen, ni he leído ni me he interesado por esas cosas. He estado a gusto, tranquilo, con mi gente y yendo a entrenar, tal y como lo estoy haciendo ahora.

¿Le preocupa la reacción de la afición?

-Siempre he sido afortunado en ese sentido. La gente me ha querido y ha valorado el trabajo que estoy haciendo. Habrá gente para todo, algunos seguirán criticando, alguno silbará... Forma parte del fútbol. Yo seguiré haciendo mi trabajo, que es lo que tengo que hacer. Dar todo lo que tengo a la Real y nada más.

¿Sus compañeros le han arropado?

-Por supuesto. Si una plantilla no te arropa, no en estos momentos, sino en cualquier otra situación futbolística, es cuando te debes plantear si te merece la pena seguir en ese equipo o no. Si no te sientes querido en un vestuario, lo ideal es marcharte y, en ese sentido, creo que en la Real no hay ningún problema.

¿Podemos estar tranquilos en el mercado de invierno o volverán los indios?

-A día de hoy, tal y como se está moviendo el mercado, puede aparecer cualquier equipo en el momento en el que menos te lo esperas. Pero mi labor es estar centrado, demostrar lo que valgo y seguir haciendo las cosas lo mejor posible.

Acabe la frase: Iñigo se queda en la Real...

-Feliz y contento, porque además es un año ilusionante. Me ilusiona jugar en Europa con la Real y ese era mi objetivo desde el primer minuto.

Se le ve más fino que nunca... ¿En el mejor momento de su carrera?

-Uno siempre intenta hacer su cometido bien y clasificarse todos los años para Europa y si se puede, para la Champions. A día de hoy, es muy difícil llegar, pero creo que hay que valorar el trabajo que hicimos el año pasado, que conseguimos el premio en el último minuto. Después de todo eso, sabe mejor la victoria. Va a ser un año muy sufrido y muy bonito a la vez, y esperemos que nos vaya igual de bien o mejor.

¿Le motiva aún más todo lo que ha pasado para hacer un buen curso?

-No me hace falta. Nunca me ha faltado eso para demostrar. Sé lo que tengo que hacer, sé cuando lo hago bien y mal, e intento corregir los errores que tengo a base de entrenamientos e incluso viendo vídeos de mis partidos.

¿Sigue sin descartar pasar toda su carrera en la Real?

-Estoy muy a gusto, es lo que he querido desde pequeño, debutar y seguir creciendo en la Real, y es lo que me toca, seguir haciéndolo.

¿Pero sigue acosándole el ambicioso gusanillo de probar experiencia fuera?

-No tiene por qué. Son momentos en la vida que de repente necesitas un cambio de aires y decides marcharte, pero nada más. Y no me queda el gusanillo, sino todo lo contrario. Estoy muy contento aquí, nadie sabe dónde voy a terminar y espero continuar así de satisfecho.

No olvide que a Illarra no le fue bien fuera.

-Siempre he defendido lo que hizo Asier.

Pero fuera no va a estar tan protegido.

-Ahí entran muchos otros factores... y se ve si vales o no, si sirves o no para demostrar fuera. Quizá madurez. No digo que Asier no tuviera en ese momento ese punto para seguir peleando, pero siempre ha sido más de callarse;yo soy todo lo contrario. Ahí entran muchos factores. También hace mucho el caer bien o mal al llegar. Cuando llega un fichaje los palos te caen a ti y eso te va comiendo. Creo que es lo que le pasó a Asier. Seguramente, como ha madurado mucho, si volviera a irse, seguro que le iba mucho mejor. Para nosotros es casi el más importante.

Pero él dice ahora que donde más disfruta del fútbol es en la Real.

-Probablemente. Pero si me tengo que marchar, no puedo estar pensando en lo que le pasó a Asier o al otro. Cada uno es como es, lo vive como lo vive y sirve o no sirve. Eso no quiere decir que si llega el momento en el que decido marcharme porque no me siento a gusto y lo mejor para mí y para el club es que me vaya, estaré pensando entonces en que a Asier le fue mal, sino todo lo contrario.

El entorno del Athletic le menospreció bastante cuando renovó. Ahora Robert, director deportivo azulgrana, dice que no le contrataron porque “no mejoraba lo que tenían”. ¿Le ha molestado?

-Paso completamente. El mundo del fútbol es así. Cada uno tiene sus opiniones, su forma de pensar y hay que respetarlas aunque no estés de acuerdo. Ni me había enterado de eso, de verdad.

¿Usted se veía de titular si hubiera fichado por el Barcelona?

-No te lo puedo decir. Aunque yo me veo titular en el Barcelona o en cualquier equipo del mundo, claro que sí.

¿Cómo ha vivido su mujer el verano con tantas curvas?

-Hay muchas mujeres a las que no les gusta nada el fútbol y la mía es una de ellas. Tengo la suerte de llegar a casa y tener esa tranquilidad y no seguir con el run-run.

Me consta que sus aitas sí han estado muy preocupados.

-Ya sabes como son los padres. Mientras estés en casa o cerca todo les da igual. Pero en realidad lo que quieren es que estés donde mejor estés. Respetarán mis decisiones y es lo que deben hacer.

¿Por lo tanto, podemos esperar su mejor versión en la Real, que todavía no hayamos visto?

-Iñigo siempre ha estado dando el callo, siempre he dado todo. Al jugar todo creo que significa que no he parado y que he progresado. Lo que un jugador debe hacer es no estancarse e ir mejorando poco a poco. En eso me centro. Lo que debo hacer es ir día a día, aprendiendo de otros que son mejores, de lo que te pueden aportar y nada más.

¿Siente que necesita hacer el doble de mérito en la Real para poder llegar al Mundial?

-Es cierto que es más difícil ir de la Real que del Madrid, del Barcelona o de un equipo grande. Eso es así y siempre lo será. Mi objetivo es completar un buen año en la Real y si lo hago, seguro que tengo opciones de ir al Mundial.