Mesa de Redacción

El descosido catalán

Por Iñaki González - Domingo, 10 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

D ice el refrán que siempre hay un roto para un descosido. Se refiere a que siempre hay opción de encontrar a alguien afín, por encima de las circunstancias. En Catalunya, en cambio, el roto y el descosido se retroalimentan y están desmontando un traje muy difícil de recomponer. El primer rasgón se lo hizo Mariano Rajoy, protagonista indiscutible de la campaña contra el reconocimiento de Catalunya como nación cuando casi cuela en la reforma del Estatut. El descosido lo está trayendo la rasgadura que están aplicando las fuerzas del procés. Reivindico la legitimidad del derecho a decidir y su ejercicio como principio democrático por el que una mayoría social adquiere canales para desarrollar su proyecto. Si la legalidad no lo permite, la legalidad deberá ser revisada, como se hizo en la propia transición española. Pero me preocupa que el procés sea una huida hacia adelante que sólo ha previsto llegar a la proclamación de la república catalana el 3 de octubre pero no qué será del país el 4. Que a la mayoría parlamentaria independentista no le acompañe la mayoría social plebiscitaria que reclamó en las elecciones de 2015 y la ciudadanía catalana no le dio -y eso es un hecho, no una opinión-. Con el Tribunal Constitucional erigido en francotirador de las iniciativas parlamentarias catalanas Rajoy ha conseguido que éstas bordeen o soslayen su propia legalidad con un procedimiento exprés que genera dudas y sienta un precedente: cualquier mayoría parlamentaria exigua puede deshacer lo andado con el mismo método. Un toma y daca hacia el caos.