Froome se sube a la historia

El británico conquista la Vuelta, su amor imposible, y hace doblete con el Tour, un logro que le equipara a Hinault y a Anquetil, y comparte podio final con Nibali y ZAkarin en Madrid

César Ortuzar - Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- A Humphrey Bogart se le quedó el amor en suspenso en París, aunque el marcapasos de la pasión le llevó hasta Casablanca, al Rick’s Cafe, un cabaret donde bebía su desconsuelo y sonaba La Marsellesa. “Siempre nos quedará París”, dijo a su amada. Fue la despedida de Ingrid Bergman, su París. Bogart se quedó con su sombrero y su gabardina en el aeropuerto, viendo como volaba la historia que soñó. Froome no quería ser Bogart y quedarse colgado de una frase que simbolizaba tristeza y resignación. El británico pudo reconfortarse con París, -cuatro veces coronado en los Campos Elíseos, la avenida del ciclismo-, y hamacarse para la posteridad, pero prefirió la grandeza y el riesgo de los recovecos complejos de la aventura de la Vuelta. Las certezas, la lógica y la razón le negaban la idea del doblete. Solo Anquetil, en 1963 e Hinault, en 1978, dos de los ciclistas que cuidan el panteón de la historia del ciclismo, habían obtenido semejante conquista. Froome pretendía ese hito. Un lugar en la leyenda.

Ambicioso y competitivo -ayer disputó con Trentin el maillot verde de la regularidad que retuvo el británico, decimoprimero en Madrid- Froome ha perseguido la carrera de manera obsesiva durante seis años. Enamorado de la Vuelta, jamás renunció a ella. Ese amor incondicional que le ha profesado, su modo de honrarla, como pocos campeones han hecho, sublima el triunfo de Froome. “Es un viaje increíble. Podría decir que hasta romántico, porque aquí fue donde por primera vez pude dar vía libre a mis ambiciones. Volver ha sido increíble y que este haya sido el último test de la Vuelta para terminarla así es impresionante”, explicó el británico cuando en el Angliru concretó su triunfo en la carrera más escurridiza para él. A pesar de resultarle esquiva, nunca se rindió el británico, que vistió su primer maillot rojo el 29 de agosto de 2011, en Salamanca. Desde entonces, la Vuelta le tumbó en varias ocasiones. De todas se ha levantado Froome. Sobreponerse a la derrota ha sido su gran victoria. Pudo acomodarse y rendirse después de ser segundo en 2011, 2014 y 2016. A Froome se le interpusieron Contador, Cobo y Quintana. También las caídas. Aún así, no quiso plegarse y guardarse en el bienestar que emana del Tour, la residencia más lujosa del ciclismo. En la era en la que la Grande Boucle todo lo eclipsa y él es su sol, no tenía necesidad el británico de la Vuelta, pero la deseaba con todo su corazón. “Son dos carreras muy diferentes. El Tour es el premio más alto para los ciclistas profesionales. Es el evento más importante del calendario anual, pero la Vuelta es otra carrera. Va más allá del reto físico, por los finales en alto que tiene, por las condiciones a las que estás expuesto tres semanas, con las diferencias climatológicas... Es una carrera brutal. Compararlas es difícil”, radiografió el británico, tras completar el histórico enlace entre el Tour y la Vuelta. Su mejor cumbre.

gran dominadorEn Madrid vistió Froome de tres colores. El rojo de la general, el verde de la regularidad y el blanco de la combinada. Campeón de campeones. Para observar la carrera española desde lo más alto, desde la terraza que daba a la gloria en Cibeles, Froome no dejó nada al azar. Aprendió de la zozobra que le apolilló el ánimo entre Sabiñánigo y Formigal en 2016, el día que Contador provocó que Quintana se llevará el laurel. Nunca más, pensó el británico, despedazado su equipo entre el despiste, la desidia y la incompetencia aquella jornada. Una vez embolsado el Tour por cuarta ocasión, el británico diseñó una formación sin fisuras. A la Vuelta incorporó a Mikel Nieve tras su fastuoso Tour, gigantesco el valor del leitzarra en Los Machucos y Sierra Nevada. Wouter Poels, sexto en la general, fue otro de los hombres clave para Froome en las montañas. El Sky ha sido el ancla, el blindaje y las alas de Froome, que siempre ha respondido con solidez. Solo en Los Machucos y sus tremendas cuestas que rinden homenaje a las vacas pasiegas, se apuró el británico, líder de la carrera en 18 de las 21 etapas.

El británico, vencedor en la Cumbre de Sol y en la contrarreloj individual de Logroño, ha dominado la Vuelta de punta a punta. “Me decía ‘vamos a acabar ya con esto’. Tengo un equipo fantástico. Hemos tenido altos y bajos en esta carrera. También quiero resaltar el apoyo de la afición. Es una de las cosas por las que amo esta carrera. Hay un ambiente genial. Es una carrera brutal”, diseccionó el flamante vencedor. Apoyado en la fenomenal maquinaria del Sky, socorrido por Nieve en su peor día, y guiado por Wouter Poels en el Angliru, Froome controló la carrera en todo momento. Únicamente los desafíos del inquieto e infatigable Contador enredaron de vez en cuando al británico. Fue tras la ofensiva del madrileño en el descenso del Purche, cuando Froome pudo pensar en la maldición de la Vuelta. Se cayó al suelo en dos curvas consecutivas y encendió las luces de persecución. Con todo, la ventaja más escueta que manejó Froome fue de un minuto, -59 segundos, concretamente-, una renta que fue ampliando hasta presentarse en Madrid con 2:15 sobre Nibali y 2:51 respecto a Zakarin, sus escoltas en el podio. En Cibeles no había ni Humphrey Bogart ni Ingrid Bergman. Tampoco una frase melancólica. Solo quedaba la dicha de Froome y un pasaporte para subirse a la historia.

Última etapa

1. Matteo Trentin (Quick-Step) 3h06:25

2. Lorrenzo Manzin (FDJ) m.t.

3. Søren Andersen (Sunweb) m.t.

4. T. Van Asbroeck (Cannondale) m.t.

5. Iván García (Bahrain) m.t.

6. Magnus Cort (Orica) m.t.

7. Kenneth Van Bilsen (Cofidis) m.t.

8. Sacha Modolo (UAE) m.t

9. Michael Schwarzmann (Bora) m.t.

10. Daniel Hoelgaard (FDJ) m.t.

11. Chris Froome (Sky) m.t.

12. Juan José Lobato ( LottoNL) m.t.

13. Edward Theuns (Trek-) m.t.

64. Markel Irizar(Trek) a 14”

68. Pello Bilbao (Astana) m.t.

72. Igor Antón(D. Data) a 17:59

73. David López (Sky) m.t.

96. Mikel Nieve (Sky) a 44”

158. A. De Marchi (BMC) a 5:05


General

1. Chris Froome (Sky) 82h30:02

2. Vincenzo Nibali (Bahrain) a 2:15

3. Ilnur Zakarin (Katusha) a 2:51

4. Wilco Kelderman (Sunweb) a 3:15

5. Alberto Contador (Trek) a 3:18

6. Wout Poels (Sky) a 6:59

7. Michael Woods (Cannondale) a 8:27

8. Miguel Ángel López (Astana) a 9:13

9. Steven Kruijswijk (LottoNL) a 11:18

10. Tejay van Garderen (BMC) a 15:50

11. Esteban Chaves (Orica) a 16:46

12. Louis Meintjes (UAE) a 17:41

13. Fabio Aru (Astana) a 21:41

14. Nicolas Roche (BMC) a 22:00

15. Sergio Pardilla (Caja Rural) a 22:59

16. Mikel Nieve (Sky) a 28:00

23. Pello Bilbao (Astana) a 1h06:22

35. Igor Antón (D. Data) a 1h42:33

66. David López (Sky) a 2h58:17

119. Markel Irizar (Trek) a 4h07:16

158. Conor Dunne (Aqua Blue) a 5h16:23