El papa rechaza todo tipo de violencia en la crisis de Venezuela

El pontífice pide que se encuentre una solución mediante el diálogo que dé estabilidad al país

Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Cartagena- El papa Francisco pidió ayer que se rechace todo tipo de violencia en la vida política de Venezuela y se encuentre una solución a la grave crisis que está afectando a todos, especialmente a los más pobres, en un llamamiento desde Cartagena, última etapa de su viaje a Colombia. Tras el rezo del Ángelus en la casa santuario del santo Pedro Claver en Cartagena, Francisco dijo que reza “por cada uno de los países de Latinoamérica y de manera especial por la vecina Venezuela”. “Expreso mi cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación, como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida”, agregó.

“Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamamiento para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad”, dijo el papa. El pontífice pidió la intercesión de la Virgen “por todas las necesidades del mundo y de cada uno de sus hijos”.

El llamamiento sobre Venezuela se esperaba desde el inicio del viaje por la cercanía de Colombia y la cantidad de venezolanos que emigran a este país. El papa había comenzado este viaje pidiendo oraciones para llevar el diálogo y la estabilidad para Venezuela.

Francisco llamó a trabajar para dar dignidad a todos los excluidos marginados por la sociedad, los inmigrantes y los que sufren violencia y trata de personas, durante su mensaje antes del rezo del Ángelus en Cartagena, última etapa de su viaje a Colombia. Tras visitar el santuario san Pedro Claver, el jesuita conocido por su defensa de los esclavos africanos que llegaban al Nuevo Continente, Francisco celebró el Ángelus en la plaza que lleva el nombre del santo. “Todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos, o bien mendigan un poco de humanidad, un momento de ternura, se hacen a la mar o emprenden el camino porque lo han perdido todo, empezando por su dignidad y por sus propios derechos”, dijo. Y entonces llamó a “trabajar por la dignidad de todos nuestros hermanos, en especial por los pobres y descartados de la sociedad, por aquellos que son abandonados, por los emigrantes, por los que sufren la violencia y la trata”. - Efe