Familiares, compañeros y amigos despiden a María Teresa Castells

Destacan la firme voluntad de resistencia de la que fuera fundadora de la librería Lagun

Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Donostia- Familiares, compañeros y amigos de María Teresa Castells, fallecida el domingo en Donostia, despidieron ayer a la cofundadora de la librería Lagun, símbolo de la resistencia contra el franquismo y ETA, en un acto cívico íntimo y privado, celebrado en el tanatorio de Polloe.

El mismo lugar en el que la mayor parte de los congregados se reunieron hace 14 meses para dar su último adiós al esposo de Castells, el intelectual y político socialista José Ramón Recalde, fallecido de una grave enfermedad en julio de 2016, tras sobrevivir a un atentado de ETA perpetrado el 14 de septiembre de 2000.

Una nutrida representación del PSE acompañó ayer a la familia de Castells en su despedida que, a diferencia de la de su marido celebrada en el exterior de Zorroaga, tuvo lugar en el interior del tanatorio debido a la copiosa lluvia caída, que obligó a numerosos asistentes a seguir la ceremonia desde una estancia contigua. Entre los asistentes se encontraban el teniente de diputado general, Denis Itxaso, así como el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, Eneko Andueza, y socialistas como Jorge Letamendia, Arritxu Marañón, Lucio Hernando y Manuel Huertas.

El periodista y víctima de ETA Gorka Landaburu fue otro de los asistentes, entre los que también se encontraba el cofundador de Lagun Ignacio Latierro, que tomó la palabra durante la ceremonia para glosar la figura de Teresa Castells, de la que ensalzó su compromiso antifranquista así como su lucha contra el terrorismo de ETA en la librería que regentaba.

De este periodo, Latierro recordó los numerosos ataques que los radicales perpetraron contra Lagun, en uno de los cuales penetraron en el local y arrojaron pintura sobre los libros, a pesar de lo cual Teresa se situó “al pie del cañón” desde el día siguiente.

Latierro describió a una mujer volcada en su trabajo, recordó el impacto que le produjo el intento de asesinato de su marido y transmitió a los asistentes la ilusión con la que planeaba la próxima celebración del 50º aniversario de Lagun.

Instantes antes, Isabel Castells, una de los cinco hermanos de Teresa, relató aspectos de la vida familiar, mientras que Andrés Recalde, el mayor de sus cuatro hijos, cerró el acto con un discurso emotivo.

Entre otras anécdotas, recordó la pasión de su madre por la librería Lagun, en la que, según relató, su madre disfrutaba de “hablar de libros con la gente” y recomendar el tipo de lecturas que le gustaría a cada uno. - Efe