Condenan a un padre que pegó a su hija por no hacerle caso

El hombre, castigado con siete meses de cárcel, admite que le abofeteó y le cogió del pelo por llegar tarde a casa

Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

almería- El Juzgado de lo Penal número 1 de Almería ha condenado a siete meses de prisión por un delito de malos tratos a un padre que propinó varias bofetadas a su hija de 15 años por no acatar las indicaciones de carácter educativo que le daba. La sentencia, contra la que cabe recurso ante la Audiencia Provincial de Almería, prohíbe además al padre acusado, F.R., acercarse o comunicarse con la menor a menos de 100 metros durante un año, siete meses y quince días. El fallo recoge que sobre la medianoche del pasado 1 de agosto el hombre mantuvo una “fuerte discusión” con su hija en el piso donde ambos residen en el Levante almeriense, ya que el acusado tiene la guarda de la adolescente al estar separado de su mujer.

El juez apunta que la discusión se produjo porque la menor “no acataba las indicaciones de carácter educativo que le daba su padre”, tras lo que la cogió del pelo y le dio varias bofetadas, sin que conste que por estos golpes la joven sufriera lesiones. En la sentencia se señala que el propio acusado reconoció durante su declaración que “cogió de los pelos a su hija y le dio al menos dos bofetadas”.

La defensa del padre F.R. solicitó que se apreciase la “eximente completa de ejercicio legítimo de un derecho, al entender como recoge en su informe que el acusado, como padre de la menor, se encontraba en el correcto ejercicio de los derechos y obligaciones que le vienen impuestos en el ejercicio de la patria potestad”.

Sin embargo, el juez asegura en su texto que se ha producido una “extralimitación en su derecho de corrección, pues cuando ejerce el mismo tiene que ser a través de actos que beneficien a la menor (...) que la protejan de alguna manera, lo que no ocurre cuando por llegar a casa un poco tarde de la hora fijada por el padre, este la coja violentamente por los pelos y le dé varias bofetadas”. “El uso de la violencia en este grado en forma alguna puede estar permitido y, en todo caso, un mínimo acto sí que es permitido pero siempre que sea la única forma de solucionar un problema de especial gravedad y cuando sea el menor quien inicia una actuación violenta”, añade. - Efe