La Diputación no ve irregularidades en el geriátrico de Lasarte

La hija de una interna denunció que su madre, de 82 años y con alzhéimer, quedó atrapada de noche en un pasillo y nadie le asistió

Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- La investigación realizada por la Diputación de Gipuzkoa en la residencia Atsobakar de Lasarte-Oria no ha detectado “ninguna irregularidad ni negligencia” en la actuación del centro, después de que familiares de una paciente denunciaran un incidente ocurrido el mes pasado con su allegada. El suceso, del que en su momento dio cuenta un periódico local, ocurrió sobre las 23.00 horas del 5 de agosto, cuando, según la hija de la afectada, una interna de 82 años aquejada de un “principio de alzhéimer” salió de su habitación para ir al baño, se desorientó y se quedó en el pasillo “pidiendo ayuda, sin nadie que acudiera a socorrerla”, por lo que “se puso a aporrear una ventana”. Un vecino vio a la anciana y alertó a la Policía Municipal, cuyos agentes acudieron a la residencia, pero tuvieron que saltar la valla “porque nadie les abría la puerta”.

Se da la circunstancia de que la mujer no podía regresar a su habitación pues, al estar internada en una unidad especial, las puertas de las dependencias se pueden abrir desde dentro pero no desde fuera, si no se dispone de la llave correspondiente. Además, la planta se queda cerrada por las noches puesto que algunos pacientes padecen demencias y pueden desorientarse.

La diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, compareció ayer en las Juntas Generales de Gipuzkoa para dar explicaciones sobre este incidente, a petición de los grupos de Podemos-Ahal Dugu y EH Bildu.

Durante su intervención, Peña aclaró que las quejas presentadas por este asunto “han sido investigadas”, además de realizar una “oportuna” inspección de esta residencia, en la que “no se ha detectado ninguna irregularidad ni negligencia”, aunque sí se han realizado varias “propuestas de mejora” que el centro, que aún es de titularidad municipal aunque pronto pasará a ser foral, “va a poner en marcha en breve”.

Peña recalco además que los hechos denunciados “fueron producto de un cúmulo de circunstancias, que en ningún caso pusieron en riesgo la integridad de la usuaria” e insistió en que, “una vez identificadas las circunstancias que propiciaron el hecho, se pondrán en marcha medidas de mejora para intentar que no vuelvan a repetirse”.

Estas medidas consistirían en una “reorganización” del personal del centro para que una persona se encuentre permanentemente en la Unidad Psicogeriátrica (UPSI), en la que tuvo lugar el incidente, o la instalación de sensores de sonido y movimiento, y un timbre para contactar con el personal de noche. - Efe