Las dos acusadas en el caso de la droga de Zumaia también niegan su participación

Justifican el dinero de sus cuentas en pagos en metálico por distintos trabajos

Miércoles, 27 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Donostia- Las dos mujeres que están siendo juzgadas en Donostia, junto a otros seis acusados, por el cargamento de casi 600 kilos de cocaína intervenido en 2011 en un velero en el puerto de Zumaia negaron ayer que el dinero de sus cuentas proceda de tráfico de drogas. Ambas mujeres, la madre y la exesposa del principal acusado, declararon en la tercera sesión del juicio por estos hechos que se sigue en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa contra ocho personas a las que el fiscal acusa de integrar una organización internacional dedicada al narcotráfico.

El Ministerio Público demanda penas que oscilan entre los 3 y los 27 años de prisión para los procesados por distintos delitos contra la salud pública, participación en organización criminal y blanqueo de capitales, según cada caso.

Los hechos enjuiciados ocurrieron el 5 de octubre de 2011 en Zumaia, día en el que la Policía intervino el citado cargamento de cocaína a bordo del barco Catalejo, procedente del Caribe, y detuvo a sus dos tripulantes, uno de los cuales, un ciudadano británico, se encuentra fugado de la justicia.

Durante la sesión del juicio celebrada ayer, la madre del supuesto jefe de la organización fue preguntada sobre una suma de 295.000 euros que habrían sido ingresados poco a poco en sus cuentas entre los años 2006 y 2013, así como sobre otros cerca de 350.000 euros invertidos en mobiliario e inmuebles durante el mismo período. La mujer respondió que, salvo una herencia que había percibido de su madre, el resto de sus ganancias procedían de la peluquería que regenta en Bilbao y, en ningún caso de ninguna actividad ilícita relacionada con la droga realizadas por su hijo, como le había cuestionado el fiscal.

La acusada justificó asimismo sus ingresos porque, según dijo, ha trabajado “como una mula” desde muy joven, en ocasiones “dándole la vuelta al reloj”, en un negocio en el que llegó a tener a otras seis personas junto a ella, además de a su propio hijo que cortaba el pelo y afeitaba a los clientes varones.

La exnuera de esta mujer y exesposa del principal acusado rechazó también que su marido metiera cantidades en metálico en su cuenta bancaria, y justificó los ingresos registrados en ella como pagos que percibía en metálico por los trabajos que desempeñaba ocasionalmente cuidando niños y como asistenta del hogar. Justificó también un ingreso de 14.000 euros que figuraba en esta cuenta como un pago que le hizo un cliente cuando trabajaba como “dama de compañía”. Esta mujer también explicó que los viajes que hizo junto a su entonces esposo a Colombia fueron por motivos vacacionales para visitar a su familia, ya que ella es natural de este país suramericano y su madre se encontraba enferma. - Efe