Un retorno con muchas dudas

liga acb el gbc vuelve a la acb con una situación económica aún muy delicada y con una plantilla modesta que aspira a lograr la salvación

Néstor Rodríguez Ruben Plaza - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- Apenas 16 meses después de perder la categoría, el Gipuzkoa Basket volverá mañana -visitando la cancha del Gran Canaria a partir de las 13.00 horas- a la Liga ACB, donde cumplirá su décima temporada. Y lo hace con un endeble proyecto que genera, a día de hoy, muchas dudas sobre su viabilidad: la situación económica continúa siendo muy delicada, lo que ha provocado que la plantilla sea probablemente la más barata de las 18 que conforman la competición, y está por ver cuál es la respuesta de los aficionados en el nuevo traslado a Illunbe. Incógnitas que el club y el equipo deberán ir resolviendo si quieren que el barco llegue a buen puerto.

Los cambios en las condiciones económicas de ingreso en la ACB -en lugar de pagar 1,6 millones de una sola vez como canon de entrada, la Liga permitió a Burgos y GBC pagar esa cifra en cuatro temporadas, es decir, 400.000 euros por año- facilitaron el acceso de ambos a la máxima categoría. Pese a ello, el club presidido por Nekane Arzallus -quien reconoció el pasado mes de marzo que el Gipuzkoa Basket acumula una deuda de 2,9 millones de euros- no pudo conseguir ese dinero y tuvo que recurrir a la Diputación, que una vez más acudió al rescate de un club que está demostrando tener poca capacidad para generar recursos propios. Además de aportar los correspondientes 700.000 euros anuales, el ente foral le adelantó 400.000 euros correspondientes al curso 2018-19 para pagar la cuota de entrada de este curso. Más allá de esta generosa ayuda institucional, a la que se añade la aportación del Ayuntamiento (al menos 230.000 euros), el GBC comparece sin patrocinador, lo que puede suponer un grave problema económico a corto-medio plazo si no consigue poner pronto nombre a su camiseta.

norel, clark, chery, swing...La consecuencia es que el entrenador, Porfi Fisac, tiene a su disposición la que probablemente sea la plantilla más barata de las 18 que componen la Liga ACB. Apenas hay estrellas o jugadores consolidados en el conjunto guipuzcoano, exceptuando a Henk Norel, pívot fichado del Zaragoza, y Daniel Clark, ala-pívot con experiencia en la competición. El base Kenny Chery y el escolta Jordan Swing apuntan a ser las otras referencias de un equipo al que a priori le falta un buen tirador exterior, de esos que piden el balón cuando el partido se complica.

El técnico segoviano, artífice del ascenso, confía en cualquier caso en que hombres como Miquel Salvó, Fakuade, Pardina o Dani Pérez den un paso adelante. Eso sí, es probable que si el club consigue un patrocinador, parte de ese dinero se invierta en reforzar la plantilla a lo largo del curso. Mientras tanto, la receta será defensa, esfuerzo y juego rápido tratando de sorprender al rival. La representación guipuzcoana corre a cargo de Xabi Oroz, un jugador con un interesante margen de progresión.

una liga de 4-5 equiposEl objetivo es dejar como sea dos rivales por debajo en la clasificación y evitar así un nuevo descenso, ya que en sus nueve años de historia en la ACB, el Gipuzkoa Basket ha perdido la categoría hasta en cuatro ocasiones, aunque en dos de ellas las renuncias ajenas le permitieron seguir en la elite.

El objetivo de lograr la salvación no se antoja nada sencillo. A las puertas del inicio del curso, todo hace indicar que el GBC peleará por evitar esas dos últimas plazas contra el otro recién ascendido, Burgos;el repescado Betis;el Zaragoza, que no ha dejado una buena impresión en pretemporada;y quizás el Joventut. El resto de equipos -por no hablar de los clubes de Euroliga- parecen estar uno o dos peldaños por encima del GBC. Es el caso de Gran Canaria, Murcia, Andorra, Tenerife, Bilbao Basket e incluso Estudiantes, Obradoiro y Fuenlabrada.

Habrá que tener en cuenta, eso sí, que varios de ellos disputan competición europea, lo que podría provocar que en algún momento reserven jugadores para la ACB. Cualquier circunstancia deberá ser aprovechada por el Gipuzkoa Basket.

la incógnita de illunbeEl retorno a la ACB no ha sido acogido con excesiva ilusión por los aficionados, que en la última época en la máxima categoría fueron desenganchándose del proyecto. Ahora, la composición de la plantilla no ha creado entusiasmo y habrá que ver qué ambiente hay en los partidos en Illunbe. Por ahora, el club quiere cerrar el segundo anillo para concentrar a la gente en el pie de pista y el primer anillo. El equipo asume que en las primeras jornadas la asistencia será escasa.