memoria histórica

La CAV y Nafarroa reconocen la lucha por la libertad de los exiliados en Gurs

Un total de 6.500 vascos y navarros estuvieron recluidos en el campo de concentración tras huir de la Guerra Civil española

El lehendakari, Iñigo Urkullu, y la presidenta de Nafarroa, Uxue Barkos, ha reconocido hoy la lucha por la libertad y la democracia de los 6.500 vascos y navarros que estuvieron recluidos en el campo de concentración de Gurs tras huir de la Guerra Civil española.

EFE - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 16:07h.

GURS. Urkullu y Barkos han presidido un acto institucional que se ha desarrollado en el mismo lugar de esa localidad donde se encontraba el campo de concentración que fue destino entre 1939 y 1945 de alrededor de 60.000 personas.

El recinto de Gurs fue construido en 1939 por las autoridades francesas con el fin de acoger a combatientes republicanos españoles, pero a partir de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, fue empleado como campo de concentración desde donde fueron deportadas 3.907 personas a Auschwitz.

A la ceremonia, que ha incluido ofrendas florales, han asistido también el presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, junto con consejeros de los gobiernos vasco y navarro, entre otros representantes institucionales, políticos y sociales.

Durante su intervención, Urkullu ha incidido en que este reconocimiento "tiene un profundo significado de presente" ya que el "padecimiento" de los que estuvieron en Gurs "no difiere del sufrimiento injusto de los refugiados que huyen de la guerra y de la injusticia y que se encuentran en las fronteras europeas".

Urkullu ha recordado que entre junio de 1939 y principios de 1940 más de 18.000 refugiados de la Guerra Civil española fueron confinados en Gurs, un tercio de los cuales provenía de Gipuzkoa, Bizkaia, Araba y Nafarroa.

Estas personas "abatidas por la derrota", "apesadumbradas por lo que dejaban atrás" y "preocupadas por su separación familiar" atravesaron los Pirineos "con la esperanza de una tierra de acogida en la Francia republicana", ha señalado Urkullu.

"Nada presagiaba lo que les esperaba: malas condiciones de vida, barracones, alimentación insuficiente, encerradas entre alambres de espino. Un campo de concentración en lugar de un campo de acogida", ha agregado.

El destino de la mayoría de ellos fue el exilio, "algunos nunca volvieron a Euskadi y otros lo hicieron después de cuarenta años".

"Recuperar su memoria y honrarles es un deber ético, social, político e institucional" que los gobiernos vasco y navarro "asumen con este reconocimiento y homenaje", ha destacado. "Aquellas personas y sus familias, víctimas del exilio, deben saber que este país recuerda y reconoce su sufrimiento injusto y también su contribución a la causa de la libertad, la justicia y la democracia", ha concluido Urkullu.

El campo de Gurs se cerró el 31 de diciembre de 1945, tras lo cual sus barracones fueron destruidos y en las 80 hectáreas que ocupaba se plantaron árboles.