hacia el referémdum del 1-O

Familias y vecinos ocupan los colegios para evitar el precinto de los Mossos

El jefe de la Policía catalana da órdenes de evitar el uso de la fuerza ante la desobediencia pasiva que puedan encontrar

Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Como venía anunciándose las últimas horas, familias y vecinos han ocupado los centros educativos de toda Catalunya para asegurar su apertura el día del referéndum. A su vez, los Mossos d’Esquadra han recibido órdenes concretas del major Josep Lluís Trapero para hacer frente a esta situación que se pueda vivir mañana. Unos y otros, con la premisa de evitar altercados y primar la actitud pacífica, arrancan un pulso que durará más de 24 horas.

Las escuelas catalanas dieron ayer el pistoletazo de salida a la fiesta del día de la música, que curiosamente se celebra este mismo domingo. Muchos centros también empezaron la celebración del inicio de curso ayer viernes. Todos estos festejos que arrancaron ayer, cuando terminaron las clases, se alargarán hasta el mismo domingo. Más de 48 horas de actividades, música, charlas y picnics con un único objetivo encubierto: no desalojar las aulas ni un minuto para evitar así que la Policía precinte los colegios electorales. Profesores, Ampas, alumnos o grupos de vecinos, entre otros colectivos, improvisaron extensos programas para ocupar los centros de votación todas las horas del día y la noche. Se invitó a las familias a dormir al raso en los patios de las escuelas para poder realizar observaciones astronómicas. Habrá maratones de videojuegos, cinefórums o cuentacuentos, por ejemplo, para los que prefieran dormir a cubierto.

La iniciativa la promueve la plataforma Escoles Obertes, que cuenta con pocos días de vida y ha impulsado la comunidad educativa catalana. Desde la puesta en marcha de su página web, hace escasas 72 horas, más de 60.000 personas se han inscrito para recibir consignas e información sobre cómo actuar para proteger los colegios electorales en los que mañana se llevará a cargo el referéndum. La página de la citada iniciativa es de las pocas que continúan sin ser intervenidas por la Policía y su contenido sigue accesible desde cualquier navegador.

También ayer, el major Trapero, dictó instrucciones claras al cuerpo policial catalán sobre el procedimiento a seguir las próximas horas con respecto a los colegios electorales. En la circular que se filtró a los medios de comunicación se hace especial hincapié en la “proporcionalidad, oportunidad y congruencia” que debe aplicarse en toda actuación y pide a los agentes que primen la “mediación y la contención”.

Trapero emplaza a los Mossos a personarse en todos los colegios ocupados y comprobar si dentro se están llevando a cabo actividades relacionadas con el referéndum. Solo en caso afirmativo, los agentes procederán a identificar a los ocupantes y les emplazarán a desalojar el local, requisando todo el material vinculado a la votación. En la circular también se hace referencia expresa a la no utilización de la violencia para proceder a este desalojo. Solo en el caso de que existan “agresiones a terceros o a la propia policía que obliguen a repelerlas” los agentes podrá hacer un uso medido de la fuerza. En todo caso y como principio de actuación, señala que antes de recurrir a la fuerza, los agentes deben valorar qué “consecuencias se pueden derivar y si van a constituir un mal mayor al que tratan de evitar”.

Ambiente festivo En el Colegio de Educación Primaria l’Arenal de Llevant del barrio de Poblenou, el bullicio del patio era inusual ayer a las 19.00 horas de la tarde. Grupos de padres se organizaban turnos para cubrir todas las horas del fin de semana mientras los pequeños disfrutaban de un alargamiento del recreo.

Pocas calles más arriba, el colegio Joaquim Ruyra, ubicado al final de la Avenida Diagonal no parecía tener atisbo de movimiento extraescolar más allá del habitual: en este centro no había quórum para garantizar 48 horas de ocupación. Un grupo de vecinos instalados en los bancos de enfrente se encargaban de explicar a todo aquel que pasaba para preguntar si podrían votar, que sí, que no se preocuparan. Que el domingo “alguien vendrá a abrir”. Se intercambiaron teléfonos y emails para coordinarse.

En la zona del Besós, en pleno barrio de la Mina, uno de las más complejos de la ciudad, hay dos colegios separados por pocos metros de distancia. La Escuela Concepción Arenal permanecía cerrada a cal y canto, pero en la Escuela Eduardo Marquina se producían movimientos. A la entrada un grupo de jóvenes esperaban con cojines y sacos de dormir mirando el móvil. Explicaron que había dos personas en el interior del centro hablando con el director y que salieron a los pocos minutos triunfales: el director les autorizó a quedarse a dormir. Les informó también que el domingo “alguien vendría a abrir” aunque ellos estuvieran dentro.

Algunos centros educativos ocupados sí que recibieron las primeras visitas de los Mossos de Esquadra ayer por la noche. En todos los casos, la Policía se interesó por las actividades que se estaban llevando a cabo dentro del recinto escolar. Los ocupantes explicaron a los agentes que realizaban actividades lúdicas e infantiles, y los agentes abandonaron los centros sin pedir más explicaciones. Al cierre de esta edición no se conocen episodios con altercados en este sentido.

El día del referéndum Previsiblemente, los colegios electorales estarán ocupados todo el fin de semana. Las órdenes de la Justicia, sin embargo, son claras y ordenan que el domingo estén cerrados a primera hora y se impida el acceso a ellos a lo largo del día. Así, de cara a este domingo, Trapero detalló a los agentes que deberán impedir la apertura de los locales previstos para la votación. En el caso de que ya estuvieran ocupados deberán identificar y desalojar el local. A su vez, deberán requisar todo el material que encuentren en el colegio: urnas, papeletas, censos electorales y ordenadores.

En el caso de que las personas concentradas impidan el acceso de la policía al interior, Trapero ordena que los agentes notifiquen a la sala de control la situación. También pide que notifiquen la presencia de menores, gente mayor o con dificultades. Llegados a este punto, los Mossos sí que se verán con la obligación de recurrir a la Policía Nacional o a la Guardia Civil para pedir refuerzos.