Un conductor de Dbus recibe tres puntos en el ojo tras una agresión

Un joven, al que no abrió la puerta fuera de la parada, esperó a que diera la vuelta para pegarle

Arantxa Lopetegi Ruben Plaza - Sábado, 30 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- El conductor de Dbus Xabier Arzelus realizaba la vuelta desde Añorga al Boulevard en la línea 25 cuando un joven se subió al vehículo que conducía y, sin mediar palabra, le propinó un golpe que le provocó una herida en el párpado que requirió tres puntos de sutura.

Asegura Arzelus que fue tan rápido que solo sabe lo que le han contado: que un joven con una sudadera con capucha y gafas de sol montó en el autobús y le agredió. Posteriormente fue atando cabos hasta darse cuenta que el joven le había estado esperando, siguiéndole desde la parada inicial del Boulevard.

De allí salió Arzelus minutos antes sin darse cuenta de que un hombre corría tras de él para tratar de montarse, con el autobús en marcha y bastantes metros más adelante de la parada. Cuenta Xabier que a la altura de la parada de taxi sintió unos golpes en la puerta, aunque no abrió por que esta práctica no está permitida.

Realizó el servicio con normalidad y, al volver, el joven le esperaba en la parada de las Universidades, dirección Centro. “Se subió, me dio y se bajó, menos mal que había una enfermera que me hizo la primera cura”, explicó Arzelus que, posteriormente, -acompañado de un inspector de Dbus- acudió al centro médico de la empresa donde recibió tres puntos de sutura en el párpado.

Testigos de los hechos añadieron a NOTICIAS DE GIPUZKOA que un chico con grandes auriculares blancos golpeó, hacia las 12.00 horas del mediodía, la ventana del autobús 25, con “muchas agresividad y en dos ocasiones”, acusando a los pasajeros.

La Guardia Municipal se personó en lugar de los hechos de inmediato, así como los inspectores de la Compañía del Tranvía. “Me ha sorprendido muy gratamente la solidaridad de los compañeros y de la empresa”, aseguró Xabier, que nunca antes había sufrido una agresión en el desarrollo de su trabajo y que se mostraba preocupado por todo el operativo que se activó. “Vinieron a cambiar el autobús, a llevarse el que conducía y a traer otro, y los pasajeros tuvieron que hacer transbordo”.

Afirma que sí ha vivido de cerca episodios parecidos, como cuando vio como un compañero fue agredido desde fuera, a través de la ventana, en el barrio de Larratxo.

Ante lo sucedido, la concejala donostiarra de Movilidad, Pilar Arana, manifestó en nombre del Ayuntamiento su apoyo al trabajador herido y su rechazo ante este tipo de acto violento.

antecedentesEl acaecido ayer no puede considerarse como un episodio aislado, ya que hace pocos meses, concretamente en diciembre de 2016, un conductor de la línea 26 fue agredido, resultando con heridas en el cuello después de que una persona le agarrara con fuerza durante varios minutos cuando no quiso volver a abrir la puerta y le explicara que era necesario para ello pulsar el oportuno botón.

En aquel momento el comité de empresa denunció la vulnerabilidad de los trabajadores de Dbus tras la que fue “la tercera agresión en un año”. Meses después se dio a conocer la sentencia al agresor, que fue condenado a compensar al conductor con 728 euros. Curiosamente, el día que se conocía el fallo el mismo chófer recibía un escupitajo de un motorista.

Xabier Arzelus aseguraba ayer que, de momento, no siente miedo “ni creo que me haya traumatizado”. “Estoy como en una nube, aunque no sé cómo me sentiré en unos días”, afirmaba el conductor de Dbus a quien el respaldo y la solidaridad expresada por su entorno laboral le ayudó a superar el mal trago.