Un IPC cerca del 2% en Euskadi lastra a pensionistas y trabajadores

El alza de los alimentos eleva la inflación de la CAV al 1,9% en septiembre, cuando la media estatal es del 1,8%

Jueves, 12 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- La subida de los precios de consumo se ha situado en septiembre en casi un dos por ciento, en concreto el IPC ha alcanzado el 1,8% en España y el 1,9% en la CAV, por el fuerte encarecimiento de los alimentos. La relativamente alta tasa de inflación es ya un problema para los asalariados y pensionistas vascos al ver que, de mantenerse esta tendencia, volverán a perder poder adquisitivo pese a que el presente ejercicio será el cuarto consecutivo de crecimiento económico.

Según las estadísticas del Ministerio de Empleo, los escasos convenios colectivos firmados en la CAV hasta julio recogen un alza salarial media del 1,5%, con lo que los trabajadores, -que llevan con salarios congelados o con alzas mínimas desde la crisis de 2008-, seguirían perdiendo poder adquisitivo, en este caso cuatro décimas, de terminar el año con esta inflación.

Más grave es la situación de los pensionistas, los 545.580 vascos que ven cómo su pensión solo se revaloriza un 0,25% anual, -frente al citado 1,9% de subida de los precios-, tras la aplicación de la reforma del sistema por parte del Gobierno español que ha separado su evolución de la de los precios.

Así, se entiende el llamamiento sindical a las organizaciones empresariales para que se ponga sobre la mesa una subida de salarios porque, con datos del conjunto del Estado español, Comisiones Obreras asegura que la retribución salarial pactada por convenio ha subido un 1,4% en los primeros nueve meses del año, casi un punto por debajo del 2,13% que subieron los precios de media durante ese mismo periodo.

Pero la propuesta sindical volvió a toparse con la negativa de la patronal española CEOE que rechaza subir de forma generalizada los salarios y ligarlos al IPC porque considera que es más importante continuar con la moderación salarial para seguir consolidando la recuperación económica y el empleo ya que, en su opinión, cualquier deterioro de la competitividad tendría un efecto pernicioso en el crecimiento de la economía.

En todo caso, los últimos datos del INE muestran que el encarecimiento de los alimentos y bebidas no alcohólicas, sobre todo frutas, legumbres y hortalizas, subieron los precios dos décimas en el Estado español hasta el 1,8%. - X. Aja