Gipuzkoa despilfarra unas 120.000 toneladas al año de alimentos

Un proyecto de la Diputación y Deusto recogerá y redistribuirá la comida del sector de hostelería

Jueves, 12 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Donostia- La Diputación de Gipuzkoa y la Universidad de Deusto desarrollarán en los próximos dos años una acción piloto, centrada en la recogida y redistribución de comida cocinada y precocinada del sector de la hostelería, para reducir el despilfarro alimentario del territorio, estimado en unas 120.000 toneladas anuales.

El proyecto, denominado Saving food (Ahorro de alimentos), es una de las dos acciones que ha organizado el Departamento foral de Medio Ambiente para luchar contra ese derroche de comida y contribuir a la sostenibilidad “ambiental, social y económica” del territorio, según explicó ayer en la presentación su titular, José Ignacio Asensio.

En el acto participó también Ainhoa Alonso, responsable del centro de investigación Deustotech, que se encargará de implementar la acción, y de las entidades que colaborarán en ella, el Banco de Alimentos, la empresa de catering Auzolagun, el centro comercial Garbera, la Federación Mercantil de Gipuzkoa y la Asociación de Hosteleros del territorio.

diagnósticoLa Diputación anunció, además, la realización de un estudio de investigación, junto a la cooperativa sin ánimo de lucro Impact Hub Donostia, para obtener “un diagnóstico específico” del desperdicio alimentario en Gipuzkoa, de sus consecuencias económicas y ambientales, y el impacto que tiene en “el colectivo más sensible al hambre”.

El estudio, que estará concluido hacia finales de año, tratará de cuantificar y caracterizar el derroche de comida que hay en Gipuzkoa, ya que hasta ahora sólo se disponen de estimaciones, en su mayoría por extrapolación del ratio de 280 kilos al año por cada ciudadano europeo.

La presidenta de Impact Hub Donostia, Josune Razkin, indicó que tratarán de determinar dónde se sitúan en Gipuzkoa “los mayores focos de despilfarro” y si se corresponden con las estimaciones que sitúan en torno al 50% de todo lo producido para alimentación humana en la fase final de consumo, cerca del 20% en la industria de elaboración, más del 10% en los productores y un 5% en la red de distribución.

El proyecto piloto para recoger comida hecha sobrante del sector hostelero, que arrancará en dos zonas de Gipuzkoa para extenderse después al resto del territorio, se sumará así a la recogida de alimentos perecederos, consumibles pero no comercializables y denominados último minuto, que lleva a cabo desde hace ocho años el Banco de Alimentos en el territorio, con unas 800.000 toneladas al año que redistribuye entre familias necesitadas.

Para el desarrollo del proyecto, está previsto realizar una herramienta digital que permita conectar toda la red de hostelería con el Banco de Alimentos a través de aplicaciones y similares. - Efe