Mesa de Redacción

No me toques el órgano

Por Mikel Mujika - Martes, 14 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Tenía todos los ingredientes para salir en los periódicos como ejemplo a seguir, pero ha acabado como una historia chusca patrocinada por la Junta de Andalucía. Trece monjitas, mal número, en un convento sevillano del año 1347, donde hacen sus cositas y de paso cuidan el santuario, declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno andaluz. Resulta que dentro había un órgano (de música) del siglo XVII. Hecho un cristo, eso sí. Así que las monjas decidieron restaurarlo. Acudieron a una fundación sin ánimo de lucro, que no les cobraba la mano de obra y rebajaba mucho los 150.000 euros que costaba arreglar el trasto. Todo iba bien hasta que llegó la Administración y les metió 170.000 euros de multa. Dicen los apóstoles de la presidenta Susana, que siendo el convento un monumento histórico, también lo son los elementos de su interior y que les debieron pedir permiso para el arreglo. Si las monjas comulgan y pagan sin rechistar, la sanción se reduce a 102.000, pero las clarisas se alzan contra el poder y van a juicio. Ignoro si la jueza Lamela interpreta esta restauración ilícita como terrorismo o rebelión, pero confío en que un juez normal ate a ese perro de presa que es la Administración. No sé en qué momento se nos fue la olla a todos, pero si alguien sabe dónde está el botón de reset…