El debate sobre la opción de dotar de armas a la policía municipal se reabre en Eibar

El PSE y EH Bildu rechazan esa posibilidad pero el PNV e Irabazi piden que se valore
La decisión de que los agentes no porten armas se adoptó en 1977

Jabi Leon - Viernes, 17 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

eibar- Cuatro décadas después de que el Ayuntamiento de Eibar decidiera (en el año 1977) que su Policía Municipal no portara armas, el debate sobre la conveniencia o no de dotar de armas de fuego reglamentarias a los agentes de la guardia urbana vuelve a estar de plena actualidad en la ciudad armera.

Eso sí, en la última tertulia de concejales celebrada en la Ser se pudieron constatar los diferentes puntos de vista sobre este asunto existentes entre las formaciones políticas representadas en la corporación local.

Mientras el PSE y EH Bildu rechazan la posibilidad de dotar de armas de fuego a los agentes, el PNV e Irabazi abogan por valorar y estudiar esa opción, que ya es una realidad en otras localidades del territorio como Donostia, Irun, Errenteria o Andoain y que demandan los agentes de la Policía Municipal eibarresa afiliados a Erne y al Sindicato Vasco de Policías y Emergencias.

las posicionesDesde el Gobierno local, el socialista Arcadio Benítez cree que “no hay nada nuevo que justifique que la Policía Municipal tenga que llevar armamento”. Además, en clara alusión a la comisaría de la Ertzain-tza y el cuartel de la Guardia Civil, el edil del PSE subraya que “aunque cada una tiene unas labores concretas, en Eibar tenemos policías armadas de todas las clases y colores”.

Benítez asegura que “en la ciudad tenemos unas incidencias mínimas, muy por debajo de la media”. Por ello, rechaza la posibilidad de dotar de armamento a la Policía Municipal ya que “no estamos hablando de si los agentes tienen medios para defenderse sino de portar armas de fuego en su uniforme... y de llevarlas tendrían que llevarlas todos”.

En la misma línea, el portavoz de EH Bildu en el Consistorio, Gorka Errasti, se muestra “totalmente en contra” de que la Policía Municipal porte armas de fuego. La coalición apuesta “por una buena plantilla de udaltzainas, que no policías, formada por agentes amables, cercanos, que traten a la gente de tú a tú, a ser posible eibarreses o al menos que conozcan muy bien la ciudad y que se identifiquen con ella para trabajar en ella”.

Desde EH Bildu “no queremos otra policía y menos que venga armada” porque “no ayudaría a esa confianza y a trabajar de tú a tú con la ciudadanía”. Además, Errasti asegura que “actualmente 20 agentes de la Policía Municipal no están capacitados para llevar un arma”. Por ello, prosigue, “si existiese un riesgo para ellos abogamos por adoptar otras medidas como la formación continua en mediación de conflictos, patrullar de dos en dos en según que situaciones o mejorar la coordinación con la Ertzaintza”.

Por su parte, la edil jeltzale Elena Ibañez considera que en el seno del Ayuntamiento “falta información y diálogo” en torno a un tema “serio y delicado como este”. La concejala del PNV cree que “las sociedades van avanzando y se van adaptando a las nuevas realidades” por lo que “en vez de limitarnos a decir si los agentes deben de llevar armas o no” aboga por “sentar a todos los grupos políticos, Policía local y Ertzaintza en una mesa para analizar los datos que pueda haber, reflexionar y tomar una decisión consensuada”. Y es que, en opinión de Ibañez, “si la solicitud de dotar de armas a los agentes parte de los sindicatos policiales por algo será”. Por ello, se muestra partidaria de “valorar” esas peticiones porque “con los riesgos que asume, tal vez la Policía local debiera tener la opción de portar armas”.

Por último, la portavoz de Irabazi, María Jesús Agirre, se muestra partidaria de dotar de armas “no necesariamente a todos los agentes, sino a los que están más expuestos en la calle y sobre todo por las noches”. A su entender, “si Erne piensa que portando un arma los agentes se sentirían mucho más protegidos ante determinadas situaciones habría que valorar su petición”.

Agirre cree que “el acuerdo que se adoptó en 1977 ya no vale porque el concepto de seguridad ha cambiado”.

Por eso, pide “una reflexión” en el seno de la corporación municipal ya que “si los agentes entienden que necesitan portar un arma para sentirse más protegidos habrá que estudiar esa petición porque lo importante es que las personas que se sienten en riesgo tengan una protección”.