Otegui y motos protagonistas en la Leb Oro.

Los dos guipuzcoanos brillan en la segunda categoría del basket estatal: el pívot del palencia es el máximo reboteador histórico de la competición y el huesca del escolta derrotó el pasado fin de semana al hasta entonces invicto Breogán

“Tenemos cinco triunfos y vamos octavos: miramos arriba pero con los pies en el suelo”

Néstor Rodríguez - Miércoles, 6 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

donostia- Uno, Urko Otegui, es ya un mito de la LEB Oro;el otro, Mikel Motos, está empezando a hacerse un nombre en la categoría. Y ambos fueron protagonistas de la segunda división del basket estatal esta pasada jornada: el pívot pasaitarra de 36 años se convirtió en el máximo reboteador histórico de la categoría (2.400 rechaces capturados en 479 partidos) mientras que el Huesca donde milita el escolta donostiarra de 24 años fue el primer equipo capaz de derrotar al Breogán, que antes de caer en el Palacio de los Deportes oscense se había mantenido invicto en los once primeros partidos de la temporada.

Otegui ha tenido varias incursiones en la Liga ACB -con Valladolid, León, Menorca y más recientemente una más breve con el GBC-, pero ha desarrollado la mayor parte de su carrera en la LEB Oro: en trece temporadas, es el segundo jugador con más partidos -solo le supera Jorge García, con 512-, acumula más de 9.000 minutos y 4.000 puntos, y a estas cifras añade 2.400 rebotes, número que alcanzó en el triunfo de su equipo, el Palencia, el pasado viernes ante el Oviedo y que le hacen ser el máximo reboteador histórico de la LEB Oro, superando los 2.399 que cogió otro mito: Richi Guillén.

“Es un motivo de orgullo en una liga tan exigente como la LEB Oro”, comenta Urko Otegui, para quien estas cifras no son más que la consecuencia del trabajo diario: “El principal objetivo de este deporte no es otro que sumar para el bien colectivo y no para el individual, pero este tipo de momentos van haciendo una cierta ilusión, ya que suponen mucho por todo lo que hay detrás. Yo lo interpreto como el resultado de muchas horas de entrenamiento, muchos y buenos momentos compartidos con magníficos compañeros y enseñanzas de los entrenadores que he ido teniendo en mi carrera”.

Dos temporadas lleva en la LEB Oro Mikel Motos, que en 2016 decidió salir de Donostia para desarrollar su carrera fuera de Gipuzkoa. Para ello eligió el Huesca, donde cumple su segundo curso. En el primero, el equipo aragonés se salvó en la última jornada;en el actual, va octavo con un balance de 5-7 tras victorias como la conseguida ante el Breogán que lidera otro ex del GBC, Ricardo Uriz. Un triunfo importante, que da un impulso tanto al Huesca como al propio Motos: “Ellos venían con alguna baja, les presionamos muy bien en defensa y en ataque tuvimos un día acertado. La verdad es que estamos entrenando bien desde el inicio de la temporada y creo que podíamos tener algún triunfo más, pero se nos han escapado dos o tres partidos que en mi opinión podíamos haber ganado. Si volvemos a estar tan sólidos como contra el Breogán, vamos a ser un equipo difícil de batir”.

Tras su paso por el Iraurgi en la LEB Plata y por el GBC en la ACB, Motos suma 45 encuentros en la LEB Oro. Su capacidad para aportar en varias facetas del juego es su mejor virtud: promedia 8,3 puntos, 2 rebotes, 2,6 asistencias y 1,6 balones robados en 24 minutos por encuentro. “No he estado a mi mejor nivel en este inicio de temporada, pero espero mejorar. Creo que soy un jugador polivalente, no me gusta etiquetarme por una sola cosa. Intento ser buen defensor, leo bien el juego y trato de ayudar en la anotación”.

El donostiarra tuvo en verano la posibilidad de recalar en el Sammic ISB, ya que Lolo Encinas se interesó por su fichaje: “Tuve la opción de Azpeitia, pero pensé que sería en Huesca donde mejor iba a desarrollarme. También tuve alguna otra opción más. No tiene nada que ver con seguir haciéndome jugador fuera de Gipuzkoa, simplemente pensé que era la mejor opción para mí y tomé esa decisión. Estoy contento”.

palencia y huesca, a mirar arribaEn el plano colectivo, el Palencia y el Huesca tienen el mismo balance de victorias y derrotas (5-7), aunque las sensaciones son mejores en el caso del equipo de Mikel Motos, que, tras salvarse con muchos apuros el pasado curso, tiene como objetivo “la permanencia”, aunque sin descartar algo más: “A mediados de la anterior temporada estábamos hundidos, pero cogió el equipo Guillermo Arenas y nos dio otro punto. Tenemos cinco victorias y vamos octavos antes de jugar contra el Clavijo y el Sammic ISB, que son penúltimo y antepenúltimo. Queremos mirar un poco arriba, pero con los pies en el suelo, porque el nivel de la liga ha subido y ya se ha demostrado que puedes ganar o perder contra cualquiera. Hay que aprovechar la inercia buena”.

El Palencia, por su parte, comenzaba la temporada como uno de los grandes favoritos al ascenso, pero perdió los cuatro primeros partidos y hasta la fecha solo ha sumado cinco triunfos en doce jornadas. Sin embargo, Urko Otegui no descarta pelear por el que sería su sexto ascenso -logró tres con Menorca, uno con León y el último con el Palencia en 2016, varios de ellos sin consumarse por motivos económicos-: “Después de lo vivido dos años atrás tengo esa espinita clavada de poder llevar al Palencia a la ACB. Sabemos que este año está siendo especialmente duro, pero seguimos creciendo semana a semana y veremos dentro de unas jornadas cómo nos encontramos y a qué podemos optar, pero nuestra ambición siempre será la de poder llevar al equipo lo más lejos posible”.