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La cerda ‘Iosu Amantzio’ presidirá los santamasak

Arrasate se transformará el próximo día 22 en una gigantesca y participativa feria repleta de atractivos, que hacen de esta fiesta popular una de las preferidas por público de todas las edades 

2 f Reportaje y fotografía de Anabel Dominguez - Miércoles, 6 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Dieciséis días, ni más ni menos, faltan para que Arrasate se sumerja en una de sus fiestas con más tirón. En una celebración cargada de ingredientes que conquistan a público de todas las edades. Un día para echarse a la calle, enfundarse el traje de baserritarra y dejarse perder entre el bullicio festivo. Los santamasak regresan como cada 22 de diciembre. Su menú ya está listo.

Iosu Amantzio es el nombre con el que se presentará en sociedad la cerda que presidirá la fiesta de esta edición. El orondo animal de casi 300 kilos se alimenta bajo los cuidados de Luis Mari Alberdi, del caserío Zaloña Aurrekoa enclavado en el barrio aretxabaletarra de Galartza, el mismo hogar donde se crió Txerrita, el ejemplar porcino del año pasado. De hecho, pertenecen a la misma familia. “Es de raza francesa, muy similar a Txerrita, de carácter manso”, detallaba ayer Alberdi sobre el gorrino que a su alrededor hozaba sin descanso y completamente ajeno a su debut estelar el próximo día 21 a las 19.00 horas. Después de su periplo festivo, Iosu Amantzio, como se le ha bautizado para los santamasak, vivirá “unos dos-tres años más con nosotros” –explicaba su dueño–, dedicada a cuidar a sus camadas de lechones.

La reina de los santamasak volverá a lucir su majestuoso porte el día 22;en una cita a medio camino entre folclore y feria, bien surtida de txistorra, talo y sidra. Los focos de interés y los emplazamientos abarcarán, como de costumbre, los principales enclaves del centro urbano. Así, la plaza José Arizmendiarrieta (Laubide) será el escaparate de la ganadería que acercarán los baserritarras de la comarca, mientras que unos metros más adelante, en los arkupes de Garibai, posarán las aves.

Los artesanos, por su parte, demostrarán su pericia en la confección de artículos tan variados como abarcas, pelotas, talla de madera, cestería, cerámica, bisutería o cantería, que se exhibirán en la plaza Jokin Zaitegi y en Biteri Etorbidea, en este último punto con representación exclusivamente local. La feria artesanal que echó a andar en 1978 con el propósito de “poner en valor” los antiguos oficios llegará este año precedida de dos actividades pensadas para el público infantil y familiar. “El día 16, la arrasatearra Idoia Ibáñez impartirá un taller de encaje de bolillos, y también habrá ocasión de crear juegos con piedras y madera en la sesión que dirigirá Orbela Natur Hezkuntza Komunitatea”, avanzó en la presentación del programa Ikeia Iborra, integrante de Santamas Komisiñue, que está al frente de la organización de la fiesta en la que toman parte el Ayuntamiento y diferentes grupos culturales de la villa.

Los expositores de venta de todo tipo de productos y viandas se congregarán una vez más bajo la pérgola de Biteri, y Sebero Altube repetirá como escenario de los concursos de frutas y hortalizas. Dantzaris, txistularis, trikitilaris, gaiteros, albokaris y txalapartaris podrán la nota de color por las calles dentro de una programación que, como no podía ser de otro modo, reserva su espacio al deporte rural. El epicentro de este encuentro será el frontón Zaldibar con las demostraciones que a partir de las 12.30 horas ofrecerán, entre otros, el aizkolari Manu Kañamares con cortes a cinco metros de altura y el harrijasotzaile Josetxo Urrutia.

4o años de Santamas komisiñue La gran feria de Santamasak goza de excelente salud a sus 290 años, los que lleva celebrándose en Arrasate. De hecho, hasta 1727 tenía lugar en el barrio rural de Meatzerreka, a los pies de la peña de Udalatx. Este primitivo núcleo minero, embrión de la futura Arrasate-Mondragón, acogía desde tiempos inmemoriales esta conmemoración pagana vinculada al solsticio de invierno y cristianizada bajo la advocación de Santo Tomás Apóstol.

Sin embargo, fue en 1977 cuando Santamas Komisiñue se embarcó en la tarea de recuperar este festejo con sabor euskaldun, además de inyectarle un soplo de aire fresco acorde con los nuevos tiempos. “Han pasado cuatro décadas y los miembros de la comisión, junto con los grupos culturales y agentes que durante estos años hemos tenido de compañeros de viaje, seguimos dando forma a un amplio programa para animar las calles de Arrasate, promoviendo una fiesta euskaldun, participativa y alegre”, recalcó el dantzari Unai Barrena.

Los y las integrantes de esta comisión popular, que el lunes comparecieron ante los medios, pusieron el acento, asimismo, en la “importancia” que desde el punto de vista organizativo tiene el respaldo ciudadano, en este caso, en la compra de las rifas del sorteo del cerdo. “Junto con la posibilidad de optar a un premio de 500 euros, es el modo más directo para apoyar y dar un impulso a la fiesta”, insistió Iborra.

La cuenta atrás, por tanto, ha comenzado. Los primeros compases de los santamasak se dejarán sentir desde la tarde del viernes 15 al domingo 17.Tres días que irán calentando motores de cara a la maratoniana jornada que volverá a ofrecer la preciada, concurrida y animada feria baserritarra de invierno. l