Mesa de Redacción

La cerda ‘Ursula’

Por Ana Úrsula Soto - Jueves, 7 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Posee un precioso lomo rosa con pintas, porte esbelto y presume de carácter afable. Así es mi tocaya Ursula, la cerda que presidirá la festividad de Santo Tomás en Donostia. No sé a qué responsable del Ayuntamiento se le ocurrió ponerle ese nombre, pero se lo agradezco de corazón. Y no lo lean con ironía. Más allá de las guasas que supone compartir tu nombre con 365 kilos de carne magra, tengo que reconocer que la cerda Ursula ha despertado todas mis simpatías. Es “súper cariñosa, dócil y muy parlanchina”, afirma su dueña. Y es de agradecer, porque a los guionistas de Hollywood siempre les ha gustado adjudicar este apelativo a la mala de la película, como la bruja de la Sirenita o la malvada hermana de Phoebe en Friends... Pero en la realidad, Úrsula es un sustantivo de carácter y -¿por qué no reconocerlo?- de cierta belleza. Hay múltiples ejemplos: Ursula Andress, mítica chica Bond, la actriz catalana Úrsula Corberó y, ahora, la cerda Úrsula de Santo Tomás. Pero en esta lista de úrsulas eternas no puedo olvidar aquella que encabeza la lista: Úrsula Iguaran. En sus Cien años de Soledad, la matriarca de Macondo temía una cosa más que nada: que sus hijos nacieran con cola de cerdo por ser fruto del incesto. Pero a mí el apéndice moteado de mi tocaya me encanta.