Cartas a la Dirección

Terapia infantil

Antxon Villaverde - Miércoles, 10 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:17h.

Leíamos hace unos días que zarandear a un bebé, cuando se intenta consolar su llanto, especialmente en su primer año de vida, puede provocar graves lesiones cerebrales. La mejor terapia es sin duda el chupete, considerado invento excepcional, los padres no sabrán cómo agradecer que un objeto tan pequeño y genial nos haya permitido dormir hasta el amanecer. Se ignora a quién se atribuye su invento, se llegó a decir que es ingenio español, pues siempre tuvimos gran talento, aunque algunos lo tomen como un farol. El chupete solo tiene un problema: que desde bebés nos empiezan a engañar, pues si el comer es nuestro primer tema, ¿qué límite se puede soportar?

Con la aparición de los primeros dientes, el sufrimiento es inaguantable, y solemos estar muy pendientes, si el chupete puede ser confortable. Dicen que las nuevas generaciones, al ser más espabiladas, tienen unas reacciones que tiran el chupete de lado. ¡Oh! Milagroso chupete, cuánto le hemos de agradecer, pues con el silencio que lograste, dormíamos con gran placer. Tomemos esto en consideración, si el niño llora, utilizar el chupete, llevando siempre un recambio, evitando el zarandear, pues le podemos perjudicar.