Darpón propone que la receta electrónica se extienda al resto de países de Europa

A partir de hoy los ciudadanos vascos ya pueden retirar sus recetas electrónicas en otras comunidades autónomas

Aitzol García - Viernes, 12 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:17h.

donostia - A partir de hoy los vascos pueden retirar sus recetas electrónicas en farmacias de otras comunidades autónomas -de todas excepto Madrid, Andalucía y Baleares, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla- tan solo aportando su tarjeta sanitaria. Este avance, aún siendo importante y clave en la transformación digital del sistema sanitario, parece insuficiente en una sociedad con un alto grado de movilidad y expuesta a la globalización y por eso el consejero de Salud, Jon Darpón, ha pedido al Ministerio de Sanidad que trabaje para que la receta electrónica y la historia clínica digital puedan ser interoperables con el resto de los países de la Unión Europea.

Darpón compareció ayer, acompañado del director de Farmacia, Iñaki Betolaza, para informar de las novedades que introduce la receta electrónica interoperable, tanto para los ciudadanos vascos que deseen utilizarla en el resto del Estado, como para los de otras comunidades que la usen en Euskadi.

Tras insistir en las ventajas que en términos de seguridad y comodidad para el paciente va a suponer la puesta en marcha de la interoperabilidad de la receta electrónica, Darpón destacó que este avance “favorece un uso adecuado y racional del medicamento, agiliza el acceso a los medicamentos, evita visitas a los centros sanitarios una vez prescritos los tratamientos, descarta pérdidas de receta -algo que sí ocurría en el formato papel-, hace innecesario el acopio de fármacos por un período prolongado, y aumenta la comodidad de las personas usuarias, puesto que les van a dispensar los tratamientos prescritos por sus médicos en sus centros de salud de origen”.

El consejero de Salud señaló que “no se trata de una mera innovación tecnológica”, sino que, “de facto, la receta electrónica interoperable mejora la prestación farmacéutica y la asistencia sanitaria a nuestra población”. Con la interoperabilidad de la receta electrónica -añadió- “damos un paso importante en la consecución de uno de nuestros retos, la transformación digital del sistema sanitario de Euskadi en aras a una prestación más eficiente de los servicios sanitarios públicos y una mejora de la calidad de vida de los vascos”.

Ahora, tras este avance tecnológico que facilitará la vida de las personas que viajan, se desplazan fuera por temporadas o que por cualquier motivo necesitan adquirir sus medicamentos fuera de Euskadi, queda pendiente el siguiente paso que, según señaló Jon Darpón, consiste en que “este sistema se amplíe a Europa dado que cada vez hay más ciudadanos que trabajan, estudian o visitan otros países”.

Fuera de Euskadi Así, según datos del Departamento de Salud, se estima que en el año 2016 fueron 132.000 las personas desplazadas fuera de Euskadi a las que se les dispensaron medicamentos en farmacias del resto del Estado. Estas personas precisaron un total de 663.212 recetas, con una media de 5 por persona. El período de mayor actividad se registró entre los meses de junio y octubre, en el que se dispensó el 67% de las recetas prescritas en Euskadi.

El mayor número de recetas de Osakidetza dispensadas en un único mes corresponde a las oficinas de farmacia de Castilla y León, que en agosto distribuyeron 70.821 recetas.

Por lo que respecta a recetas de ciudadanos de otras comunidades autónomas dispensadas en las farmacias vascas, las cifras se reducen considerablemente: en 2016 fueron 33.086 recetas, de las cuales un 73% correspondieron a comunidades limítrofes y un 11%, a pacientes de Madrid.

Jon Darpón resaltó que con la integración de la receta electrónica en el proyecto de interoperabilidad, “se cumple el compromiso adquirido” al inicio de la legislatura de que esa interoperabilidad estuviera en marcha a finales de 2017. Para ello ha sido necesario completar los desarrollos informáticos relacionados con el despliegue a nivel del Sistema Nacional de Salud y orientados al intercambio de recetas electrónicas.

Darpón recordó que, hasta ahora, cuando una persona se desplazaba a otra autonomía y tenía pautado un tratamiento crónico, debía ir previamente a su centro de salud, donde le imprimían las correspondientes recetas. La impresión máxima de recetas cubría tres meses, por lo que en caso de permanecer fuera de Euskadi más tiempo, necesitaba acudir de nuevo al centro de salud para que le prescribieran e imprimieran de nuevo las recetas.

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