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Con la mirada puesta en un nuevo polideportivo

Arrasate recogerá en un anteproyecto cómo podría ser el futuro equipamiento deportivo de Musakola. El trabajo que se hará este año diseñará el cambio de aires para un edificio con 40 años a sus espaldas.

Reportaje y fotografía de Anabel Dominguez - Viernes, 12 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:17h.

“El edificio se construyó para acoger una cancha, el antiguo bar y las piscinas cubiertas y exteriores. Sobre esta infraestructura se ha ido actuando, introduciendo mejoras, adaptándola…, pero da lo que da”, reconoce el concejal de Deportes, Ander Garay, a la vez que advierte de la patología que presenta toda la estructura de hormigón: “Aunque el inmueble no tiene riesgo de caerse, lo cierto es que cada vez requiere una mayor atención y mantenimiento, porque su estado se ha ido deteriorando con el tiempo”.

A los achaques propios de la edad y la lesión estructural del edificio hay que sumarle el listado de necesidades detectadas por los usuarios del polideportivo. Las más demandadas tienen que ver con la ampliación de la piscina interior, que se queda “pequeña” con sus seis calles, la renovación de los vestuarios, la cancha que es “insuficiente” o una mayor zona verde para el recinto acuático veraniego.

A partir de ahí se enumeran más de 300 peticiones que han sido recogidas dentro del apartado que el Plan Estratégico del Deporte -estará listo en un par de meses- dedica a las instalaciones deportivas en su conjunto. Esta radiografía se ha realizado con las aportaciones de los distintos clubes y la ciudadanía, que nutrirán el anteproyecto que verá la luz este año.

“Arrasate necesita un nuevo polideportivo acorde a las necesidades actuales, teniendo en cuenta lo que piden los clubes, que mueven a mucha gente, y los socios (en torno a 5.000)”, defiende el edil jeltzale. Para Garay el problema de Musakola tenía que haberse “atajado hace unos años”. “Se han ido haciendo parcheos, y entre seguir con esta práctica y abordar un nuevo equipamiento, apostamos por lo segundo”, insiste.

Así, los presupuestos de 2018 reservan una partida de 25.000 euros para redactar el citado anteproyecto que marcará el rumbo de la futura instalación: cómo va a ser, qué servicios podría albergar… Todo ello a partir de las necesidades que los ciudadanos y agentes han puesto sobre la mesa, y con una mirada global a la realidad que ofrecen el resto de infraestructuras deportivas. Este trabajo se prevé adjudicar “entre mayo-junio”.

A priori, el cuarentón edificio se derribará para en su lugar levantar otro nuevo. No ocurrirá lo mismo con la cancha y los frontones de Antoña, que serían reformados, al igual que las piscinas exteriores, “que no podemos perderlas, aunque hay que mejorarlas”, sostiene Garay.

La presente legislatura se cerrará, por tanto, con un anteproyecto para Musakola. Con parte de los deberes adelantados. “Tenemos claro que hay que hacer un nuevo polideportivo;si seguimos cuatro años más continuaremos con este propósito”, adelanta Garay. Antes de ejecutar la obra, habrá que concretar el proyecto definitivo en el que la implicación de los usuarios es “fundamental”, añade.

este año Que la mirada esté puesta en el futuro complejo deportivo no significa “que vayamos a dejar de lado las actuales instalaciones”, recalca Garay. De hecho, se van a pintar los vestuarios y las piscinas cubiertas mejorarán su sistema de climatización tras la actuación que durante el verano afrontará la empresa Ondoan.

Se aprovecharán, de este modo, los meses estivales para generar “la menor afección posible” en los usuarios;el mismo criterio que se aplicará para otras dos intervenciones que se acometerán en las mismas fechas dentro de las inversiones deportivas de 2018, que reciben 200.000 euros.

Por un lado, y después de agotar su vida útil tras diez años de continuo ajetreo, el campo de fútbol de Mojategi renovará su césped artificial. Para hacer frente a esta obra, que rondará los 150.000 euros, se tocarán las puertas de la Federación guipuzcoana y la Diputación en busca de ayudas.

La que también pasará por el quirófano será la cancha del polideportivo de Iturripe para resolver sus “históricos” problemas de humedad, mediante la impermeabilización del suelo y colocación de una nueva tarima que implicará un desembolso de unos 60.000 euros. No obstante, el área de Deportes está analizando los motivos por los que la semana pasada Iturripe se convirtió en una pista resbaladiza. “Tenemos que ver si el problema persiste y, de ser así, abordarlo junto con el cambio del suelo. En Antoña la condensación es habitual y para minimizar el riesgo se habilitaron unos ventiladores”, detalla Garay.

Por lo demás, en la agenda de 2018 aparecen, asimismo, el boulder del frontón Uarkape, cuyas “necesidades van a estudiarse”, así como las del gimnasio de Musakola al que se le quiere dar una vuelta, ampliando y redistribuyendo su espacio. Mientras todas estas actuaciones se preparan para despegar en los próximos meses, el nuevo poli espera su turno a la siguiente legislatura. De momento, irá cogiendo forma sobre el papel.

actuaciones para este año