Piedras que hablan

KOLDO | Argandoña hablará sobre las inscripciones que se pueden leer en los edificios de Urretxu y Zumarraga

Reportaje y fotografía de Asier Zaldua - Viernes, 12 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:17h.

Cuando visitamos un edificio histórico es habitual decir: Si estas piedras hablaran... Pero ya hay piedras que hablan: son aquellas en las que los humanos han dejado algún tipo de inscripción. En Urretxu y Zumarraga hay unas cuantas y mañana el archivero Koldo Argandoña hablará acerca de ellas. La conferencia la ha organizado la asociación euskaltzale Zintzo-Mintzo. Será a las 11.00 horas en la casa de cultura de Urretxu y tendrá una duración de una hora.

Jonmikel Intsausti, de Zintzo-Mintzo, comenta que han sacado fotografías de una treintena de edificios y estatuas de Urretxu y Zumarraga que tienen algún texto grabado: la casa de la calle Kalebarren en la que se informa de hasta dónde subió el agua en las inundaciones de 1940, los palacios, los ayuntamientos, las estatuas de Joxe Mari Iparragirre y Miguel López de Legazpi... “La mayoría de las inscripciones son de los siglos XIX y XX”.

De 1480 También hay alguna muy antigua. Por ejemplo, la que se puede encontrar en el ábside de la ermita de La Antigua: data de 1480. Argandoña hablará acerca del significado de las inscripciones, por qué se pusieron, los sucesos acontecidos en aquella época...

Zintzo-Mintzo lleva varios años organizando charlas para dar a conocer el patrimonio natural y arquitectónico de Urretxu y Zumarraga. “Estos últimos años hemos organizado cuatro paseos culturales. Con Antonio Prada, el archivero de Zumarraga, fuimos desde el barrio Eitzaga hasta Kalebarren. Nos habló de las calles y los edificios que encontramos en el camino”.

El propio Intsausti hizo de guía en otras tres ocasiones. De su mano, los vecinos conocieron los secretos que esconden los montes Irimo, Izazpi y Argisao.

En esta ocasión, se han puesto en contacto con el archivero de Urretxu. “Le propusimos varios temas a Koldo Argandoña y él eligió este. Esta vez, en lugar de recorrer los montes o las calles de los dos pueblos, nos sentaremos en la casa de cultura de Urretxu y veremos una treintena de fotografías”.