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Eltzia también estrenará bar y nueva imagen exterior

oñati saca a concurso la gestión del servicio hostelero del vivero cultural y social, que este año rematará su obra

Un reportaje de Anabel Dominguez - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:12h.

Cultura, arte, creatividad y dinamización vecinal se conjugan a la perfección en el antiguo edificio de Eteo, rebautizado como Eltzia. Uno de los proyectos estrella de las últimas legislaturas, que se prepara para rematar la faena. De puertas para adentro, la que fuera la primera sede de Mondragon Unibertsitatea en Oñati ya luce su nuevo look. Así que este año es el turno del cambio de imagen exterior del espacioso edificio, cuya fachada se cubrirá con un mural, además de reformar la parte del tejado pendiente.

Con una treintena de colectivos instalados en el renovado inmueble -a los que hay que sumar otra cifra similar, la que engrosan los grupos que ensayan en los locales de rock-, el lifting arquitectónico que ha desembocado en el vivero cultural y social que empezó a gestarse en 2013 se dio por concluido el pasado mes.

Los últimos inquilinos, como es el caso de Oñatz dantza taldea, se han mudado a su nueva sede, mientras se ha puesto en marcha el proceso para adjudicar el bar que dará más vidilla, aún si cabe, al remozado edificio. En un Pleno extraordinario, y con los votos a favor del equipo de Gobierno y la abstención del PNV, el jueves se aprobó sacar a concurso la explotación del establecimiento hostelero, que con entrada independiente abierta a todos los públicos, se ubica en la planta principal, en la antigua zona de recepción de la universidad. Los jeltzales cuestionaron el modo en el que el Gobierno ha llevado a cabo el procedimiento, aunque dijeron que apoyan el nuevo servicio.

El bar-cafetería podrá servir menús, preparar pintxos, desayunos…, pluses todos ellos que recibirán una mayor puntuación a la hora de valorar las ofertas. El contrato, por su parte, será de dos años con posibilidad de prorrogarlo por otros dos más, y el precio del alquiler mensual que abonarán los adjudicatarios ascenderá a 50 euros, 600 al año, más la parte correspondiente al IVA. En el pliego se establece también los días y horario mínimos de apertura: de lunes a viernes, de 16.00 a 20.30 horas, y los sábados de 10.00 a 14.30 y de 16.00 a 20.30.

El espacio acondicionado por el Ayuntamiento se ha equipado con una cocina industrial, la cafetera, las cámaras frigoríficas, mesas y sillas. La cristalería, vajilla y cubertería (entre otros utensilios), así como la decoración de la instalación correrán a cargo de la persona que regente el establecimiento, que la edil de Cultura, Nerea Zubia, espera que abra sus puertas “de cara a primavera”.

mural en la fachada La ambiciosa intervención que arrancó con los locales para los grupos de música en la planta sótano se cerrará este año con la actuación que dará otros aires al exterior del inmueble. Esta última fase de inversiones tiene reservada una partida de 110.000 euros que elevan a algo más de un millón de euros el coste de la obra ejecutada en el viejo Eteo.

De esta manera, “a principios de febrero” se prevé encargar el mural que vestirá la fachada y que, según avanza Zubia, se diseñará “junto con los eltzekides”. Han pedido propuestas a dos empresas especializadas y la ganadora afrontará las labores de pintado “con el buen tiempo, a partir de junio”. En los próximos meses, asimismo, se licitarán los trabajos de la única zona del tejado sin renovar.

Zubia está “contenta” con el proyecto del que destaca la implicación de los usuarios de Eltzia, que llevan un tiempo funcionando con un modelo de autogestión comunitaria.

El sótano, la planta principal y segunda -queda libre el último piso para futuras necesidades que pudieran surgir- del mastodóntico edificio acogen la actividad de numerosas agrupaciones que estos días ponen a punto sus respectivas salas, la mayoría tras haber convivido con las obras y otros recién mudados. El corazón del equipamiento, el claustro, alberga el topaleku o el punto de encuentro de todos los colectivos.

Por tanto, en 2018 el reto será sacar partido a la filosofía de un proyecto “vivo”. “Hay que acercar a la ciudadanía el movimiento que hay en Eltzia”, defiende Zubia. Todos los espacios son multifuncionales para atender a las necesidades presentes y futuras.

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