Desde la Avenida de Tolosa

Los hechos ya no son sagrados

Por Adolfo Roldán - Domingo, 14 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:11h.

Hay un dicho periodístico que dice: “Los hechos son sagrados y las opiniones son libres”. Ahora resulta que lo importante son las opiniones y las informaciones son opinables, o si ustedes prefieren manipulables. El periodismo cada vez es menos un oficio, para convertirse en un partido de fútbol con sus camisetas y sus marcadores. No es buen periodista el que cuenta los hechos y sus circunstancias precisas, sino el que sostiene sus opiniones en la ortodoxia, sin salirse ni un ápice de la raya. Si perteneces a un medio constitucionalista, jamás deberás poner en duda a los líderes de ese sector, por muy patanes que sean o intenten hacernos comulgar con ruedas de molino. Tus informaciones, artículos y editoriales seguirán el camino trazado, atendiendo a las señales indicativas del tráfico intelectual. Naturalmente, lo mismo puede ocurrir en el otro campo, salvo que se posea un pedigrí profesional adobado con dosis de sentido crítico. No me gusta nada lo que percibo en Catalunya en los últimos días, tras el 21-D. Tampoco lo que ocurrió antes. Las urnas emitieron un resultado muy claro, repitiendo la mayoría absoluta independentista. Y como casi decía Marcos, versículo 10:9, “lo que el pueblo ha unido que no lo separen los jueces.” . Es evidente que el resultado no gustó a la Moncloa, ni a los políticos y jueces constitucionalistas, pero la voz del pueblo debería ser ley o la ley debería inspirarse en la voz del pueblo. Es evidente que desde Madrid se está intentando que los hechos dejen de ser sagrados, y se impongan las opiniones. Están consiguiendo y jaleando la desbandada en las filas independentistas. Carme Forcadell ha renunciado a repetir como presidenta del Parlament. Carles Mundó, exconseller de Justicia, ha abandonado la carrera política. Anna Simó, excosellera, también se ha ido. Artur Mas ha dejado la presidencia del PDeCAT. Llach, Bel, Amat y otros han regresado a sus casas. Ahora se ha cortado el paso a Junqueras, a los Jordis y a Forn. Mañana le tocará el turno a Puigdemont. Siento dolor por Catalunya.