Tribuna de prensa

Están con Eusebio

Por Marco Rodrigo - Sábado, 3 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La Real ganó y respira más o menos tranquila. Perfecto. No habría sido justo obviar de inicio la importancia del resultado. Pero, dicho esto, prefiero empezar por donde terminábamos la semana pasada. El equipo perdió entonces en el campo del Villarreal tras cambiar el entrenador de esquema por primera vez en mucho tiempo, poner a un extremo zurdo más bien frío de carrilero izquierdo y sentar en el banquillo al portero que acumulaba más de 60 titularidades consecutivas. Seguro que Eusebio tenía argumentos para sostener cada uno de estos movimientos. Pero qué quieren que les diga... Desde fuera, apestaba a revolución a la desesperada. Y, a nada que en el vestuario percibieran lo mismo, el técnico estaba sentenciado.

Hete aquí, sin embargo, que la plantilla está con el míster, la principal conclusión que puede extraerse de sus últimos 135 minutos de juego. La historia del fútbol ha ofrecido ya multitud de casos idénticos: equipo en mala racha, que afronta un partido clave para la continuidad de su entrenador y ofrece una imagen apática y desganada. Derrota y destitución. Pero tal cuento no puede aplicársele a esta Real, que no paró de intentarlo el sábado pese a empezar la segunda parte con un 4-1 adverso, y que se impuso ayer con autoridad al Deportivo.

Fue 5-0, sí. Aunque tampoco conviene ahora extraer conclusiones precipitadas sobre una mejoría que tampoco es tal. Para empezar, lo abultado del resultado es más anecdótico que otra cosa, consecuencia del tipo de encuentro que se dio una vez que la Real, gracias a su superioridad, obtuvo el momentáneo 2-0. Y para continuar, subrayar simplemente que el propio Eusebio tenía razón cuando decía que se estaban haciendo cosas bien, por mucho que le lloviera. Se trataba simplemente se seguir adelante y de pulir detalles. Por ejemplo, la mayor contundencia en el despeje, que no juego en largo, mostrada anoche por centrales y portero. Mecanismos de seguridad, sin renunciar a nuestra esencia. Ya llueve menos.