otra crisis

Eusebio entra en otra dimensión

Sabía lo que decía cuando habló de falta de actitud en el Bernabéu

Mikel Recalde - Martes, 13 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - Cuando un entrenador entra en crisis se suelen ir cumpliendo y repitiendo unas máximas no escritas que conducen, habitualmente, hasta su ineludible destitución. En ese decadente proceso se suelen incluir cuestiones como las precipitadas ratificaciones, los anunciados o rumoreados ultimátums o la sonora y torpe rajada del entrenador contra sus jugadores en su desesperado intento de salvar su cabeza tratando de sujetarse a cualquier cosa en su caída. Cuando sucede esto último, como hizo Eusebio en el Santiago Bernabéu, los técnicos suelen entrar en una nueva dimensión, esa en la que van perdiendo poco a poco adeptos y apoyos en su vestuario.

Lo grave de este caso es que, pese a que públicamente todos han remado en la misma dirección, el lasecano no contaba con el respaldo de todo el plantel. Los futbolistas son egoístas y no suelen encajar bien que les echen el muerto encima. Para eso el técnico debe tener una personalidad fuerte o un poder absoluto. Ninguna de las dos circunstancias parecen concurrir en este caso. Como recordarán, Eusebio calificó de “inexplicable y lamentable” la primera parte y fue bastante más allá al señalar, cuando fue preguntado por sí había falta de actitud, que “hasta hoy no la había detectado”.

El tercer jugador con más partidos en Primera División, con 543, sabe perfectamente que con ese mensaje destapaba la caja de Pandora. Por lo que no pareció un calentón, sino una frase meditada, preparada y calculada. No en vano en su entorno más cercano alguno incluso llegó a sospechar que le estaban haciendo la cama. No parece que vayan por ahí los tiros. Si por algo se diferencia el vestuario txuri-urdin de la mayoría es porque no suelen entrar demasiado en ese tipo de ofensivas bélicas. El respeto al escudo prevalece por encima de cualquier entrenador u otra persona.

Habrá un antes y un después del Bernabéu. Eusebio declaró tras la esperpéntica eliminación de Copa ante el Lleida en Anoeta que traería unas “consecuencias” que nunca llegaron. No será esta vez el caso. Tampoco es cuestión de que haya consejeros que no confíen en su trabajo, porque los únicos que toman decisiones relevantes como un relevo en el banquillo en este club son Jokin Aperribay y Lorenzo Juarros.

El director deportivo también apuntó a los jugadores en Madrid, después de gastar la bala de la ratificación pública tras un desastre: “Vamos a seguir con Eusebio. Tenemos por delante muchas cosas y algunas muy bonitas y lo de hoy es un tema aislado. Sabe que tiene que mejorar cosas, pero confiamos en él y vamos con él. Sin competir no se puede hacer nada. La Real fue un equipo casi acomplejado, en el que no veías nada ni con el balón ni sin el balón”.

Lo que le queda al equipo es alcanzar cuanto antes los 42 puntos de la salvación y eliminar, por lo menos, al Salzburgo. Si no se atisba una mejoría inmediata y se consolida con una mayor regularidad y consistencia, y pese a su acérrima defensa de hace semanas y a su deseo de mantenerlo hasta junio, habrá que ver si, tal y como le gusta decir, a Aperribay no le tiembla el pulso para despedirle.